Socio Real y estadio seis estrellas

El Atlético de Madrid inauguró su estadio seis estrellas y ganó aunque con dificultades al Málaga, equipo que aún no ha sumado ningún punto. El Atlético por cuestiones de tipo social y políticas fue la noticia del fin de semana. Inauguró su cuarto recinto futbolístico y lo hizo con espectador de lujo. Presidió en el palco el Rey Felipe VI. Es, se da por cierto, que es el único de la familia Real desde los tiempos de Alfonso XIII no es madridista. Los colchoneros, agradecidos por lo que supone su excepción, le dedicaron gran ovación. Los atléticos tienen estadio de lujo y han confirmado entre sus seguidores al Rey de España. Su padre, el Emérito, es del Real Madrid y nunca lo ha disimulado. Don Juan de Borbón también lo fue.

Por y una vez y como dicen los clásicos, para que no sirva de precedente, los rojiblancos han sido noticia de portada. Estuvieron por encima del Barça, líder, que sufrió lo indecible para ganar al Getafe que incluso se adelantó en el marcador. Los barceloneses vivieron en la misma jornada dos acontecimientos de distinta relación: la grave lesión de Dembélé y la afortunada presencia de Paulinho que en pocos minutos en la cancha se convirtió en ganador del partido. El Barça mantuvo su ventaja en la clasificación. El Madrid, el domingo, no iba a consentir que la diferencia se agrandara y para ello tenía que vencer a la Real Sociedad en Anoeta.

Zidane, que a veces, y muy tímidamente, hay quienes ponen en duda su relación con la plantilla, es decir, sus rotaciones en las que parece obligado a contentar a la mayoría, en Donosti recurrió a Borja Mayoral. No era el delantero preferido porque Morata, que se fue, estaba por delante. Y fue el canterano el que inclinó la balanza en favor de los suyos. Marcó el primer gol en oportuna aparición ante el portero de la Real. Fue protagonista de la jugada que acabó en tanto en propia puerta que supuso la ventaja madridista.

Borja Mayoral fue el hombre de la fortuna y el realista Kevin Rodríguez el héroe y el villano al mismo tiempo. Logró el empate en remate de volea y poco después remató casi de forma idéntica y la pelota se estrelló en el larguero. En la contra madridista, al tratar de desviar el balón conducido por Mayoral, lo introdujo en su portería.

El Madrid no hizo gran encuentro aunque tuvo superioridad en el manejo de la pelota con Isco, Asensio y Modric. Los dos primeros casi difuminaron el papel de Casemiro. Ocuparon la mayor parte del campo y dejaron al brasileño ocupado en funciones más defensivas. Bale, el jugador más discutido, puesto en solfa más de una vez, hizo su jugada, contragolpe rápido y marcó. Mejoró su imagen. Sin Cristiano y Benzema el Madrid necesitaba su resurrección.

El equipo cortó su racha de empates a pesar de que la Real no bajó nunca los brazos. Es equipo en crecimiento y con espíritu casero, política deportiva envidiable. Su buen juego no tuvo la recompensa deseable

Posdata. Ya ha caído el argentino Zubeldia, entrenador del Alavés. Hay alguno más en capilla. Escribá con las últimas victorias está a salvo en el Villarreal.