El Barça está pagando las ganas

El Fútbol Club Barcelona está pagando las ganas. Tras la huida de Neymar va a invertir por la reconstrucción del equipo los setenta millones de euros, que más o menos tenía presupuestados para nuevas contrataciones, amén de los 222 cobrados por el brasileño. Seguramente los afectos al régimen culé dirán que fichar futbolistas era necesario y a fin de cuentas el presupuesto no se va a salir de madre. Es hasta probable que con las nuevas incorporaciones el conjunto sea mucho mejor que el que tenía con el fugitivo, pero siempre quedará en el ambiente el haber sufrido la humillación de la marcha de un futbolista que no consideró que estaba en el mejor club de su vida. Dicho taurinamente, teniendo en cuenta el historial del Barça comparado con el del advenedizo París Saint Germain ha cambiado la seda por el percal. Desde el punto de vista de un optimista también cabe decir que se ha marchado de un club que regresaba por uno que viene. El jeque catarí propietario del PSG  no está en el fútbol de farol y su respuesta está en ir a por la banca.

Es evidente que en los últimos tiempos los dirigentes barcelonistas no han sabido vislumbrar el futuro y se ha contentado con tener en la plantilla a Messi, Suárez y Neymar sin percatarse de que el equipo era una barco con graves averías. No supieron fichar para compensar las perdidas: la de Puyol y Xavi más la decadencia de Iniesta. A ellos unió el error de no mantener a Danbi Alves y ponerse en manos de cuanto pudiera gustar a Messi. O al menos, no le disgustara.

En la decadencia del Barça ha habido un club beneficiado: el Valencia, que le vendió a precio de orillo a Gomes, Alcácer y Mathieu. Éste ya ha salido, al portugués lo están poniendo en almoneda y Alcácer no podrá triunfar mientras el equipo juegue de tal manera que sus características sean las de Suárez y cuando juega no confían en él y no le dan un balón de que servirse. Arda Turan no es jugador que encaje y Digne ha hecho méritos como ciudadano al auxiliar a los heridos de la Rambla. Umtiti es el único que está respondiendo a las expectativas.

Al Barça se le ha caído encima La Masía que empieza a ser preocupante ya que únicamente salen jugadores para cesiones o ventas económicas. Las últimas y jóvenes realidades nacidas en España han llegado al Madrid. Verbigracia: Isco, Asensio, Vallejo y Ceballos. Los refuerzos es posible que le den al equipo el aire suficiente para, al menos, competir con el Madrid. De momento todo sigue dependiendo de Messi. Como ocurrió en Mendizorroza.

Posdata. Quique Setién huyó de Las Palmas y quizá acertó. El equipo no es el mismo. Dos partidos, dos derrotas. La segunda, en casa y escandalosa aunque el adversario fuera el Atlético.