Con el VAR, también diferentes

Que España es diferente no es un simple eslogan. Lo es hasta en el fútbol. Todos los grandes países futbolísticos europeos ya han aplicado el VAR, es decir el videoarbitraje. Los ingleses fueron los primeros en aplicar el ojo de halcón para evitar los goles fantasma. En Francia, Italia, Alemania, Portugal, Holanda,Turquía y Estados Unidos ya cuentan con la fórmula que en las primeras experiencias fue exitosa. La selección española se vio beneficiada en las primeras aplicaciones del sistema. España no se da prisa. No funcionará hasta la temporada 18-19.

Durante unos años hemos tenido visionarios que predicaban el arbitraje por medio de los vídeos y ello sin especificar medidas concretas. Los más entusiastas creían que el fútbol se podía detener cada vez que hubiera una falta dudosa con lo cual el árbitro se transformaba en figura decorativa y el partido podría carecer de la mínima vistosidad por detenciones constantes. Era, como ejemplo, el llamado fútbol americano que no es rugby ni fútbol y sus detenciones permiten abandonar el graderío varias veces para comprar bocadillos, o chucherías de todo tipo. Es entrar y salir sin que las ausencias se conviertan en pérdidas de jugadas de gran interés.

El fútbol no se puede prestar a condiciones tan extremas, pero es evidente que necesita ayuda tecnológica salvo que pretendamos mantener permanentemente las conversaciones de la barra de bar en las que se discute sobre el penalti, el gol y los fallos arbitrales. Sobre todo, los que han perjudicado a nuestro equipo.

En la primera jornada ya ha habido al menos tres jugadas más que dudosas que habrían sido resueltas satisfactoriamente por el VAR. Ni siquiera aplicamos el ojo de halcón. Lo nuestro es optar por la distinción, por la diferencia.

Una de las excusas que se oponen a la implantación de las medidas que mejoran la limpieza es el coste de la tecnología. El fútbol español tardó en reconocer que los futbolistas eran trabajadores por cuenta ajena y que entre sus derechos estaba la afiliación a la Seguridad Social. En un deporte sobrado de fichas desorbitadas, de contratos imposibles de mantener por ciertos clubes, lo que en ocasiones deriva en la quiebra, se tienen remilgos a lo que va a ser irremediable. En España se aplicará también el VAR, pero se hará por detrás de los iguales e incluso inferiores.

Posdata. Una de las guerras entre la Federación del imputado Ángel María Villar y la Liga de Fútbol Profesional está en esta cuestión. Un caso más de ridícula obsesión por el poder

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