Julio nos trae la emoción del Tour

Tour de Francia

El viernes juega la selección Sub-21 la final europea contra Alemania, pero a la vista de la calidad de los nuestros y la debilidad defensiva de los germanos, el resultado se prevé favorable y por ello a nadie le quita el sueño. Lo que nos va a privar de la siesta durante casi un mes es el Tour. Luis García Berlanga, que de joven practicó el atletismo, era ferviente seguidor del Tour desde los tiempos en que las noticias llegaban por radio y mucho más a partir del momento en que en blanco y negro fue posible ver a los grandes escaladores españoles coronar el Tourmalet o el Aubisque.

El sábado empieza la gran carrera mundial. Pasados los años de dominio absoluto ejercido por Miguel Indurain sólo nos queda la posibilidad de que Alberto Contador vuelva donde solía aunque ello se presume complicado porque hasta el momento no ha dado buenas señales.

El Tour es la gran competición del verano. Que nos impida la reparadora siesta veraniega está más que justificado.  No hay mayores emociones durante el estío que esta prueba por cuya victoria suspiran todos los corredores del mundo. El Tour, que durante años fue cosa de franceses e italianos y algún entrometido por sorpresa, es desde hace años carrera intenacional en la que los ganadores ya han pertenecido a países tan distantes como Australia o Estados Unidos. Las últimas promociones foráneas llegan de Colombia, país en el que los grandes escaladores surgen casi en bloque. Para colmo entre los últimos ganadores hay británicos a quienes se les suponía que nada tenían que aportar a las pruebas en carretera.

La ilusión que vamos a vivir los españoles, que hemos visto ya a varios de los nuestros situarse en lo más alto del podio de la Campos Elíseos, estará de nuevo en Contador. Tal vez el ciclista de Pinto está para ser solamente uno de los tres el podio pero no en lo más alto. Si no gana habrá desilusión general. Ya solo aspiramos a ganar. Yo era un niño cuando Bernardo Ruíz, oriolano como Miguel Hernández, acababa tercero tras el campeonísimo italiano Fausto Coppi y el belga Constant Ockers. Tercero era la gloria. Ahora, tal puesto ya lo tenemos como fracaso.

Posdata. Jorge Mendes, el intermediario que maneja la carrera deportiva de gran número de futbolistas defraudadores, ha dicho que no es su consejero financiero. ¿Sólo les aconseja cambiar de club y cobrar más dinero?

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