Mendes debe pagar sus chanchullos

Gestitute es una multinacional del apoderamiento de futbolistas. Es propiedad del portugués Jorge Mendes, que se ha convertido en el mandamás del deporte balompédico en lo que toca a compras y ventas de jugadores. Muchas de las grandes estrellas, y gran número de jugadores componentes de las medianías apetecibles, pasan por su despacho. En pocos años se convirtió en el hombre con el que había que dialogar para obtener un contrato o una cesión. Desafortunadamente, sus gestiones, brillantes en el mercado, han sido nefastas para sus representados en cuestiones que afectan a sus declaraciones de Hacienda. Mendes es el empresario más importante, pero también el que ha conducido a mayor número de jugadores a las intervenciones de las fiscalías por las irregularidades en declaraciones de impuestos.

Jorge Mendes ha establecido un sistema de administración de los ingresos de su poderdantes con normas que estos, seguramente, son incapaces de entender aunque ello les produzca pingües beneficios. Maneja transacciones, bancarias en lugares en que es posible la ocultación de los dineros que corresponden a sus jugadores. La trama de operaciones en paraísos fiscales ha podido evadir cantidades extraordinarias. De ahí que los contratos derivados de los derechos de imagen o simplemente los publicitarios hayan sido perseguidos minuciosa, lenta y eficazmente por las autoridades fiscales.

Se da la circunstancia de que las últimas revelaciones de los inspectores han puesto sobre el tapete los nombres de varios jugadores del Real Madrid y el último de ellos, el de Cristiano, que ha servido para que éste haya puesto pies en pared reclamando que el Madrid se haga cargo de su deuda. Cristiano ha ocultado 14,7 millones de euros y se enfrenta a una posible sanción de 30 millones y la carga de varios años de cárcel.

Mendes pretende que el Madrid pague sus desaguisados o de lo contrario buscará salida para el jugador. Éste amenaza con marcharse lo que en parte del madridismo empieza a no ser mal visto. Florentino Pérez hará bien en no pasar por el trágala que le propone Mendes. Hará bien en no aceptar que el salario del futbolista tenga que pasar a ser muy superior al pactado porque no ha cumplido con sus obligaciones fiscales.

La nómina de futbolistas que se han tenido que ver las caras con Hacienda pertenece casi en su totalidad a la empresa de Mendes. Así, a bote pronto, da la impresión de quien ha de correr con los gastos es él. Tanto o más que los propios defraudadores. En ningún caso, el Madrid. Cristiano ya ha dicho suficientes tonterías. Sus palabras son indignantes para la dirección del club y para los propios socios de la entidad. Se escuda en que el club no le protege. Es una mentecatez porque nunca ha tenido mayor apoyo y protección que la que le ha brindado el Real Madrid.

Posdata. El Valencia tiene problemas de tesorería a costa de los futbolistas que le endosó Mendes con anuencia de su socio Peter Lim.