Messi hizo el quite del perdón

Hubo quite del perdón. Pudo haber acabado en aplausos a la voluntad cuando inesperadamente el Madrid con diez jugó mejor que el Barça. Fue, de acuerdo con la costumbre de la casa, cuando en los últimos cinco minutos con diez hombres en la cancha, James, recurso de última hora, batió a Ter Stegen. El Bernabéu celebró la igualada a la épica. El público en el empate que la Liga estaba en sus manos. Lo sorprendente fue que el equipo azulgrana supiera reaccionar en el tiempo de la prolongación. En el minuto 92, Messi marcó su segundo tanto. Hizo inútiles los grandiosos esfuerzos de Keylor Navas quien sostuvo a los suyos con grandes paradas. Ter Stegen salvó su honor con varias intervenciones magníficas, para compensar el error en el primer tanto madridista.

Partido de poder a poder. Se jugó sin pausas que no fueran las propias de ideas tácticas. Messi necesitaba ser el héroe en el Bernabéu y de ahí que fuera derribado en varias ocasiones. Era muy complicado detenerle. A Casemiro le costó una amarilla y a Sergio Ramos la roja por una entrada violenta. Sergio no supo medirse e hizo daño a los suyos. Ciertamente es el jugador más expulsado del equipo y llevaba un tiempo en que estaba más comedido. La tensión del partido tal vez le hizo perder el oremus cuando no era necesaria entrada de ese tipo.

El partido mereció la pena. Fue grande en emociones y grande en jugadas de peligro en las áreas. Keylor con las manos y los pies, al modo de los guardametas de balonmano, evitó más de un gol. A Piqué le paró un remate de cabeza en un córner y a Alcácer un disparo de cerca.

El duelo entre los dos grandes se resolvió a favor del Barcelona. El que siempre se presume entre Cristiano y Messi lo ganó éste. Por los dos goles y por el modo en que obligó a los defensores madridistas a poner toda su fortaleza en evitar que se dirigiera a Keylor. No obstante, lo hizo y el costarricenses quizá tuvo la mejor actuación de la presente temporada. Tal vez no contará porque su equipo perdió.

Zidane se la jugó con Asensio y James y ambas operaciones le salieron bien. Luis Enrique quitó a Alcácer para contar con André Gomes en el centro del campo y cuando tenía más hombres para controlar el balón llegó el empate. El último cuarto de hora se jugó a toda velocidad, sin restricciones mentales. Hubo peligro en ambas porterías y, finalmente, en los instantes en que parece que son propios del Madrid, los minutos de la épica, fueron para los azulgrana.

Con la victoria del equipo barcelonés la Liga ha cobrado nuevo interés. Aún es favorable al Madrid porque tiene un partido pendiente contra el Celta y el Barça necesitará equilibrar esa diferencia.

Sabe el Madrid que lo importante para ganar es evitar que Messi reanime a los suyos. Y pese a ello llegó el momento clave y marcó el empate. El Madrid se había adelantado en jugada confusa dentro del área barcelonista en la que su portero Ter Stegen falló dos veces en la misma ocasión. El juego lo planteó el equipo madrileño a base de velocidad. Con ello, en los primeros minutos se hizo con el balón. Los barcelonistas aguantaron hasta el momento de equilibrar el juego poniendo lentitud a sus jugadas. Templar era buena solución para el Barça. Ralentizar el juego era malo para los madridistas.

El Barça jugó pausadamente y, sin embargo, puso toda su velocidad en los ataques. En ellos brilló el esprint de Messi quien juega en este aspecto como los campeones ciclistas en las pruebas de velocidad. Parados sobre el sillín en espera de sorprender con la mayor rapidez posible. Marcelo le dio fuerte codazo y tuvo que ser asistido y en su regreso al césped lo hizo con apósito manual que se llevaba a la boca. Marcelo se libró de sanción porque el colegiado no debió ver la acción.

En mi opinión el Madrid tuvo la desgracia del error de Zidane de alinear a Bale que no está recuperado y lleva camino de ser el jugador más feble del club. Su enésima lesión sirvió a Zidane para dar paso a Marco Asensio que, definitivamente, parece que ha ganado puntos con respecto a Isco. Con Asensio era previsible que el Madrid mejorara su juego. El Barça no podía hacer lo mismo porque Alcácer aunque retrasara su presencia no es futbolista con aptitudes de centrocampista. Pese a ello le dio un balón a Suárez con vitola de gol y que éste malbarató.
En los días previos la polémica fue la sanción a Neymar. En el Bernabéu se bastó Messi.