Simeone, premio en diferido

Los premios anuales que se otorgan en el fútbol no siempre responden a criterios indiscutibles. A Diego Simeone le pudieron haber dado el galardón como entrenador del año hace un par de temporadas y se lo han concedido cuando todo parecía indicar que tal distinción tenía que caer en manos de Zinedine Zidane, quien ha conseguido los mejores éxitos de la campaña. Simeone no desmerece aunque entra en el historial justamente cuando su equipo no está en su mejor momento.

Simeone ha sido el mejor técnico que ha tenido el Atlético tras Luis Aragonés. En la casa colchonera se le recordará durante muchos años porque el equipo, con él al mando, ha sido el auténtico animador de la Liga, ha roto con la monotonía de la disputa entre los dos grandes y se ha acercado tanto a ellos que en cualquier momento merecía que se le reconociera como extraordinario entrenador.

Los premios, salvo cuando se otorgan por datos concretos como es el caso de la “Bota de Oro”, que no ofrece discusión de ningún tipo porque se basa en cifras constatadas, se prestan a la polémica. Si Cholo merecía el premio hace una par de campañas, en la última tras el triunfo de Luis Enrique en el 15, tal vez habría merecido el galardón el italiano Claudio Ranieri que hizo campeón de la Premier a un club modesto como el Leicester.
Es probable que los miembros de la institución, (IFFHS) que acoge a historiadores del fútbol, hayan pensado en el míster atlético precisamente por no haber sido más generosos con anterioridad. Quizá sea este un premio en diferido. Con todo, premiar a Simeone siempre conjuga motivos de justicia.

La distinción le llega en momentos de gran duda. Nunca como hasta la presente temporada había tenido tantas incertidumbres. Los resultados insatisfactorios le han llevado a hacer cambios importantes. Trata de mejorar el rendimiento del equipo y de ahí que haya variado la posición de Koke y prensado en la posibilidad de colocar a Juanfran más adelantado, fuera del lateral derecho, para que recuerde los tiempos de extremo. Es bueno que un entrenador no se resigne y trate de hallar nuevas vías.

Posdata. La Navidad ha traído tregua en la Liga, pero para empezar el año tendremos grandes encuentros en Copa. Madrid y Sevilla ya están preparando su gran batalla.