Barcelona, Madrid y Sevilla, con duelos coperos

Al Atlético de Madrid le ha sonreído la Copa. En teoría, ha tenido mayor fortuna que Real Madrid, Barcelona y Sevilla. Con todos los respetos que merece Las Palmas, que ha mejorado extraordinariamente de la mano de Quique Setién, nombre que figura como uno de los posibles sucesores de Simeone si éste saliera del Calderón, no es el peor adversario que podía corresponderle. En otros casos hablábamos de bolas frías y calientes lo que nunca se había dado en el caso colchonero. Esta vez, indudablemente, ha salido favorecido si tenemos en cuenta lo que ha tocado a los grandes aspirantes.

El Madrid no puede felicitarse porque enfrentarse al Sevilla es papeleta complicada. El equipo sevillista, dirigido por Sampaoli, ha encontrado la fórmula idónea para sus futbolistas y está mostrando gran fortaleza desde defensa al ataque. La zaga patina de vez en cuando, pero cuenta con hombres de gran valía como Nzonzi, jugador fundamental en el esquema actual del equipo. Es un todoterreno con calidad que ayuda en la zaga, maneja el equipo desde el centro y acude al remate con gran tino. Encima posee gran fortaleza física. Vitolo ayuda también en funciones diferentes y, en conjunto, el equipo, que en Liga se acerca a la cabeza, se ha especializado últimamente en eliminatorias en Liga Europa y cabe concederle el beneficio de la duda ante el Madrid. Zidane se va a enfrentar quizá el test más complicado de la presente temporada. El Madrid no es inferior en calidad, pero ha de poner más esfuerzo físico para doblegar a los sevillistas. No puede conceder minutos de relajación como suele hacer.

El Barça se enfrenta a su gran rival copero. El equipo barcelonés bajó del pedestal de Rey de Copas al Athletic Club, que sigue siendo el segundo en esta tabla. El Barcelona es superior y, teóricamente, debe seguir adelante. Sin embargo, tiene en su contra el antecedente moral de la Supercopa en la que cayó con un 4-0 en San Mamés. Los bilbaínos, a su estilo, pueden crear complicaciones. Salvo que Messi tenga noches de lujo y Neymar reaparezca con la magia, que en cierta ocasión, por una espectacularidad, causó el enfado de los vizcaínos que le reprocharon que hiciera la diablura cuando su equipo estaba venciendo, Fue el día que en que se quiso certificar, que conseguida ventaja en el marcador, no se deben buscar más goles. O al menos no echar mano del ingenio porque ello, según los de San Mamés, es humillante para el derrotado. De momento no han sido prohibidas las goleadas.

Posdata. En Valencia es imposible la paz. Prandelli ya decide más que García Pitarch y todos viven con mando a distancia. Manejado desde Singapur.