Neymar se divierte más y golea menos

Los futbolistas brasileños fichados por clubes españoles no son siempre profesionales ejemplares, salvo excepciones. Da la impresión de que Neymar no lo es. Empieza a preocupar en el Barcelona la afición que tiene a las fiestas brasileñas, a las salidas de pata de banco, Siempre que viaja a su país, y para ello busca excusas como la de festejar el cumpleaños de su hermana, aparece en momentos poco propios de un deportista. Los síntomas de dispersión coinciden temporalmente con los partidos en que no ha mostrado sus mejores virtudes.

Neymar pudo haber sido el relevo de Messi cuando éste estuvo lesionado y no tomó el mando como se esperaba. Con Suárez y Messi en la alineación titular ha perdido protagonismo. No crea jugadas de peligro y ha disminuido su precisión ante las porterías contrarias.

En el Camp Nou conocen las peripecias de figuras tan extraordinarias como Romario y Ronaldinho. Hasta padecieron la espantada de Ronaldo que saltó al Bernabéu tras haber sido la gran figura azulgrana y haber dejado para la memoria jugadas como la que maravilló en Compostela. A Romario, en su paso por el Valencia, lo tuvo que coger por los hombros Luis Aragonés para decirle aquello de “míreme a los ojos”.

No ha sido el caso de Rivaldo, pongamos por caso, ni los de Donato, internacional con España, ni tampoco el de Marcos Senna, figura fundamental en la victoria de España en la Eurocopa que dirigió Luis Aragonés. Junto a futbolistas que han respondido a la categoría que habían adquirido antes de llegar a nuestro país ha habido decepciones como la de Nilmar que de “Nilmaradona” pasó al traspaso tras haber decepcionado en El Madrigal. A algunos se les ha criticado su ausencia de voluntad competitiva y su falta de cohesión en los vestuarios.

Neymar había encajado perfectamente en el Barça y todo hacía indicar que aceptaba el liderazgo de Messi con toda naturalidad como ha hecho Luis Suárez. Tal vez estemos ante un tiempo transitorio de baja forma. Lo preocupante sería que navegara por los mares de la nocturnidad y la samba. A su vuelta necesitará volver por donde solía para borrar la imagen de miembro de sambrodomo. Calidad le sobra.

Posdata. El Sevilla que dirige Sampaoli se ha convertido en la tercera opción. Ha sustituido al Atlético en la pelea con los dos gallos. Es el aliciente del año.