El Madrid no precisa jugar bien

El Real Madrid puede jugar mal y, sin embargo, ganar. El Barcelona necesita practicar su mejor fútbol para vencer. Y en ocasiones, ni así. Entre los dos grandes existe la notoria diferencia de su poderío ante las porterías contrarias. Puede parecer absurdo creer que con tres de los mejores delanteros del mundo al equipo le falte profundidad. En el Bernabéu puede suceder que con tres pases se construya un gol. No necesita sobar mucho la pelota. Está siempre más por la verticalidad que por los pases horizontales con los que encontrar el hueco para penetrar en el área adversaria.

El Madrid no vive de una historia construida sobre bases futbolísticas ejemplarizantes. El Barça ha vivido los mejores años de su historia sobre la base de un juego que ha sentado cátedra en medio mundo y ha sido fórmula que muchos han pretendido imitar. En el Madrid falta la inspiración de Cristiano y siempre llega alguien capaz de enmendar la plana y conseguir el gol del triunfo. Verbigracia: los remates de cabeza de Sergio Ramos.

El equipo barcelonés ha vivido demasiado de los momentos estelares de Messi. Últimamente, sigue siendo obligado que el concertino de la nota adecuada para que la orquesta entone adecuadamente el la. El Barça de la presente temporada desafina demasiadas veces. Se está adjudicando a Luis Enrique el cambio experimentado y tengo la impresión de que no es cuestión de que se haya producido un diferente planteamiento de los partidos. Creo que así como en el Madrid los relevos llegan sin que el poderío disminuya entre los azulgrana hay demasiada diferencia entre los titulares y quienes tienen la obligación de mantener el mismo nivel en los relevos. (Y falta Xavi).

Ha llamado la atención lo ocurrido en Anoeta y ello puede ser análisis erróneo. Ya son varios los encuentros en que el equipo ha tenido dificultades para triunfar. En todos se ha observado parecido problema. Hay jugadores que han sido fundamentales en campañas anteriores y ahora cometen en un partido más equivocaciones que antes en toda la temporada. El problema está en que no se pueden dar descansos. Tiene escaso repertorio en su armario. Y si Messi no está en momentos dulces un empate es resultado satisfactorio. Sobre todo si el contrario ha sido tan superior como lo fue la Real Sociedad.

Posdata, corrección. Donde dijo “negro” debió decir mundo. Cristiano es el mejor del mundo y Messi no es de este mundo.