El “Balón de oro”, polémica que no cesa

La obtención del “Balón de Oro” se ha convertido en nueva campaña para beneficiar a Cristiano, desde Madrid, y para que se reconozca la calidad superior de Messi, desde Barcelona. A estas alturas de la función los medios españoles deberíamos dejar al margen una cuestión que, en realidad, deciden seleccionadores, capitanes de selección y periodistas de todo el mundo. Las voces alzadas desde Madrid y Barcelona no llegan a todos los rincones. Lo que prima en cada lugar en la opinión de quienes han de votar y decidir la cuestión es el reconocimiento de los valores de los aspirantes.

Desde un punto de vista aséptico se podría decir que es fortuna para el espectáculo futbolísticos que ambos jugadores, considerados los mejores, formen parte de nuestros equipos. Su presencia, indudablemente, refuerza la categoría de nuestra Liga. El campeonato español está lleno de jugadores foráneos, política en muchos momentos, y por muchos casos inadecuada, al tiempo que alberga a numerosas mediocridades, que restan presencia de futbolistas nacionales no inferiores en calidad, tiene en sus filas a dos jugadores que en el mundo balompédico mundial crean discusiones y agrias polémicas.

Hace unos años se daba por hecho de que en Italia manejaban más dineros y por ello tenían acceso a los mejores del momento. Tal circunstancia está casi en el olvido. La Juventus, que aún mantiene mando en plaza, Inter y Milán, que se disputaban la primacía italiana, darían la fortuna que valen los citados campeones del Balón de Oro para quedarse con ellos. Sucede que la economía italiana ya no es lo que era cuando hasta se llevaron de aquí a Luis Suárez, el único español de nacimiento galardonado, y desde el Barcelona. Ahora el club catalán y el madrileño disfrutan de ingresos muy superiores a los de los grandes transalpinos.

El negocio del fútbol ha cambiado sustancialmente. Los caballos blancos que había en Italia, como los Moratti, han pasado a mejor vida. Ahora, cabe la esperanza de dar entrada a capitales extranjeros. Barça y Madrid son dos excepciones en Europa y tal vez por ello aún se pueden permitir el lujo de contar con Messi y Cristiano. Los demás clubes españoles también están en órbita de los inversores foráneos.

Posdata. Cristiano es el negro del mundo. Messi no es de este mundo.