Zidane, en Lisboa, rompió la BBC

Zidane, con la calma con que suele responder a las preguntas de los periodistas, volvió a esgrimir su sonrisa para justificar que la BBC no es inamovible, pero sí puede ser objeto de cambio alguna vez. Para Lisboa, contra el Sporting, había afirmado que iban a jugar los tres. A la cita, sin embargo, faltó Benzema. El entrenador optó por alinear a Isco, jugador más creativo que el delantero francés. Con la lesión de Bale, prefirió poner en juego el joven Asensio. Solamente cuando creyó que Isco ya había tenido suficiente desgaste recurrió a Benzema y éste volvió a crear discusión porque consiguió de cabeza el tanto del triunfo. En Lisboa, Zidane dejó claro que sin los tres de la fama también se puede jugar. De hecho, hasta el minuto ochenta, con diez jugadores por expulsión exagerada de Joao Pereira no empató el Sporting y lo hizo de penalti por mano de Coentrao, que había sustituido a Marcelo lesionado. En la misma jugada, antes que el portugués, tocó el balón con la mano el esportinguista Campbell.

Cristiano y Bale se vieron acompañados esta vez por Lucas Vázquez, jugador que suele llevar peligros por la banda derecha del ataque y para potenciar el centro del campo, para que Modric y Kovacic tuvieran compañía adecuada, prefirió a Isco. Con más juego en el centro del campo, con sólo dos delanteros auténticos y Cristiano suelto y casi como nueve, siempre hubo peligro, pero siempre también hubo conexión con los centrocampistas. Isco se había ganado la titularidad y la confirmó. El Madrid con hombres como el malagueño puede enfrentarse mejor a equipos con la obsesión por el triunfo.

A Zidane le sale a cuenta no alinear un delantero de los que se cuentan como imprescindibles porque ello no disminuye la capacidad atacante del equipo. La participación de Isco potencia la posibilidad de la jugada bien construida y con dos laterales con tan clara tendencia para llegar al área contraria como Carvajal y Marcelo, los madridistas siempre cuentan con buen número de jugadores en la parcela adversaria.

El Sporting, como casi todos los equipos que se enfrentan al Madrid salió con fuerte presión para evitar que su puerta pudiera sufrir peligros. Por su banda derecha, por la de Marcelo, llegaron con facilidad para llevar el balón al área de Keylor. Hubo varios instantes en que tuvieron oportunidad de gol, pero en ninguna tuvieron buena puntería de tal manera que el guardameta madridista no tuvo que hacer exhibición sus condiciones.

A los veinte minutos, pasados los momentos en que el Sporting se prodigó más, adelantó su defensa y llevo el mando del encuentro, el Madrid comenzó a equilibrar y a imponer su indudable calidad. Al borde de la media hora llegó el tanto de Varane en jugada embarullada en la que, habitualmente, los defensores no se suelen preocupar en demasía por el control de los centrales contrarios, que suelen llegar sueltos y sin un marcador implacable. Ello facilitó el remate y el gol del francés.

El Madrid tuvo en la segunda parte minutos en los que parece contentarse con el resultado y de ahí que el Sporting lograra la igualada. Bastó una jugada con centro alto al área de Rui Patricio para que Benzema le ganara la acción al defensa y su equipo regresara de Lisboa con la clasificación confirmada para octavos de final.

Posdata Juega mejor el Madrid con Isco en el campo, pero también tiene más peligro con Benzema en el ataque. Puede seguir la polémica.