Cristiano y Enzo Pérez, inocentes

Cristiano puede ser presuntuoso, ególatra, en ocasiones pone en evidencia a los propios compañeros y en este momento está atravesando un mal momento. Tanto que en el Bernabéu ya comienzan a tomar en cuenta sus errores. Lleva una mala racha ante las porterías contrarias. Empieza a ser coña marinera que sólo le mete goles a Andorra. Dicho todo esto y añadiendo que tiene por costumbre dirigir los partidos como un árbitro y poniendo en duda con sus gestos las decisiones del juez máximo y jueces de línea, es altamente perverso creer que el gesto que hizo cuando Morata marcó el gol con el que el Madrid batía al Athletic Club, era para indicar al hombre de la banderola que señalara la acción como fuera de juego. Es decir que quisiera que fuera anulada la diana de su compañero.

Cristiano parece obsesionado con su escasa puntería. Tiene el síndrome de quienes, circunstancialmente, se ven disminuidos en sus cualidades. Los grandes goleadores suelen padecer angustia cuando la fortuna le resulta escasa. O cuando se percatan de que hay una carencia que no acaban de descifrar. Un delantero como Cristiano no puede caer en el pesimismo. En alguna ocasión también ha pasado por momentos poco felices, pero de todos ha acabado por salir. Su personalidad se presta a descalificaciones personales por las ocasiones en que se ha mofado de un contrario, pero todo esto no cuenta para analizar su participación tan gris en los últimos encuentros. Las interpretaciones que se han hecho del gesto, repetido en las televisiones e incluso en videos periodísticos de medios que siempre le han sido afines, son injustas.

Enzo Pérez es argentino y como dicen en su país, futbolista “canchero” de los que no da un balón por perdido y en ocasiones puede entrar al contrario de manera excesivamente fuerte. También es injusto interpretar que trató de lesionar a Iniesta. Entró fuerte, pero el jugador del Barcelona ha padecido por segunda vez en esta temporada lesión similar. En la primera ocasión incluso no pudo jugar con la selección. Luis Enrique debe analizar las razones por las cuales su equipo suele padecer tantas lesiones. Algunos como Iniesta y Jordi Alba repiten. Por la enfermería barcelonista han pasado, además de los citados, Piqué, Sergi Roberto, Messi, Mascherano, Busquets, Ter Stegen, Cillesen, Mathieu, Rafinha, André Gomes, Umtiti, Arda Turan y Rakitic. No han sido consecuencia de la dureza de otros equipos. Algo falla en la preparación física. A Neymar, por el contrario, le dan dese el túnel de vestuarios.

Posdata. Undiano Mallenco le echó una mano al Barça en Mestalla. Clarísima.