Primer examen de Lopetegui

La Liga española se ha detenido después de sufrir dos jornadas en pleno agosto. El fútbol sigue dominado por las multinacionales, es decir, las federaciones nacionales, que amparadas por la FIFA, organización plena de corrupción, mandan sobre las sociedades anónimas, es decir los clubes, a los que reclaman a sus empleados para que jueguen para sus arcas. Es un caso singular en el mundo del trabajo puesto que los futbolistas perciben un salario de la entidad a la que pertenecen, pero han de trabajar para terceros, las federaciones.

Los profesionales españoles han tenido que padecer las inclemencias de la canícula, y ahora, la competición se detiene para que la selección, a beneficio de la Federación, juegue un amistoso contra Bélgica y un partido muy comprometido para la clasificación del Mundial dado que el adversario es Liechtenstein.

Las dos pruebas para el nuevo seleccionador, Julen Lopetegui, servirán para que se tome en cuenta cual es su idea sobre el fútbol a practicar. La Roja se encuentra en la encrucijada de mantener la fórmula con la que ha ganado dos Eurocopas y un Mundial, que, en parte, parece ya obsoleta ya que la mayoría de los contrarios la conocen de memoria y plantean con la debida precisión su anulación. Contra España ya no es demasiado difícil oponerse. Cambiar radicalmente puede ser grave error. No cambiar también. Tal vez lo ideal sea no despreciar el Plan B, pero tener previsto el Plan B para poder cambiar sobre la marcha.

Lopetegui ha vuelto a convocar a Diego Costa, que es delantero centro peleón y que, en otras ocasiones, no ha resultado eficaz puesto que su juego no ha sido el más idóneo para el que propicia el toque. Lo mejor que hizo Del Bosque fue conservar lo puesto en práctica por Luis Aragonés. No rompió nada y le fue bien. En ocasiones, los grandes desastres se producen cuando un técnico quiere imponer lo que llama su propio estilo.

La incógnita está en conocer las intenciones del nuevo seleccionador. En la lista ha habido bajas sonadas e incorporaciones más o menos cantadas. Sorpresas, en realidad, pocas. Lo sorprendente sería que contra Bélgica, que siempre ha sido adversario importante viéramos la nueva Roja. Habrá que estar atentos a la pantalla.
Posdata. El Valencia está en almoneda. La sociedad Lim-Mendes está dispuesta a vender el murciélago del escudo.