Lopetegui, como Luis Aragonés

La Liga aún no ha entrado en vías. Es tren que comenzará a llegar más adelante. Lo vivido hasta ahora son escarceos. No se han visto grandes notas sobre las que comenzar a pronosticar. Hay que pensar en la fórmula de Simeone de que, momentáneamente, todo análisis debe hacerse partido a partido. Que el Atlético de Madrid haya pinchado en los dos primeros encuentros no es algo a tomar en cuenta. Son, mientras no se demuestre lo contrario, tropiezos de principios de temporada cuando los equipos no están todavía bien cosidos. Todo está simplemente hilvanado. Lo que se ha visto son detalles. Lo que se anuncia, con parón liguero son los partidos del equipo nacional, al mando del nuevo en esta plaza, Julen Lopetegui. Y la noticia ha sido la ausencia de Iker Casillas.
Lo más noticioso ha sido, indudablemente, el hecho de que el nuevo seleccionador haya prescindido del capitán. Lopetegui ha tenido el valor de prescindir de un ídolo, de jugador que ha sido brillante durante años y cuya titularidad, hasta la fecha, no había sido discutida.
Lopetegui se fue a Oporto a comunicarle su deseo. No quiso que recibiera la noticia por los medios informativos. Lopetegui ha sido tan decidido como lo fue en su día Luis Aragonés cuando dejó fuera de la selección a Raúl. El desaparecido Sabio de Hortaleza pudo responder tajantemente aquello de que Raúl no había ganado nada con el equipo nacional. En el caso del guardameta no se puede decir lo mismo porque como capitán ha alzado los grandes trofeos de los últimos años, justo cuando La Roja se hizo grande.
No ha sido realmente sorpresa que Casillas quedara fuera del grupo. De la última Eurocopa no salió bendecido. Futbolística, ni personalmente. Incluso salió a la palestra Del Bosque para reprocharle su actitud. Después hubo reconciliación pero la herida había sangrado. Lopetegui no ha querido contar con un futbolista que, por grande, no sabe ser pequeño.

Ser suplente cuando se ha gozado de toda clase de aplausos es difícil. Digerir tal posición no suele ser bien llevada. Bernabéu prefirió que Di Stéfano se marchara antes que tenerlo a disgusto en el equipo. Lopetegui ha recurrido a Pepe Reina lo que ha parecido sorprendente. Su idea ha sido contar con un buen portero, que sabe que no ha de jugar y que su misión es, fundamentalmente, ayudar al sucesor, a De Gea. Reina está capacitado personalmente para hacer tal labor. También la hizo en su día Palop, que sabiendo que no iba a tener minutos se comprometió a ayudar sin ninguna clase de reticencias a Casillas.

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