Caparrós y Jémez, candidatos al alza

Aún no existe cadáver y estamos de entierro. Vicente del Bosque sigue siendo oficialmente seleccionador nacional y ya le estamos buscando sucesores. Es curiosa la batalla que se ha planteado sobre nombres que han salido del caletre de varios medios madrileños. Se trata de técnicos que gozan de simpatías, individuos que se aprestan con facilidad a mantener entrevistas con los medios y de ello se deducen candidaturas más o menos bien sostenidas. Están hablando de Paco Jémez, Joaquín Caparrós, Michel y Marcelino García Toral. Éste parece que tiene menos posibilidades porque tiene contrato. Por la misma razón algunos eliminan a Jémez que ha firmado dos años con el Granada.

Todos tienen mi simpatía y mi respeto por su carrera profesional. Es evidente que antes que hablar de nombres habría que preguntar por las ideas futbolísticas de cada uno. Sobre todo, por sus tendencias sobre el fútbol que ha practicado La Roja y la conveniencia de mantener la fórmula o cambiarla para que el futuro sea distinto.

Estamos hablando sin contar con el presidente de la Federación Española que es un tanto imprevisible. Ángel María Villar será quien tome la decisión y no me hago a la idea de que sea partidario firme de alguno de ellos. Otra cosa será que no tenga otra salida que nombrarlo dado que goza de ciertos apoyos públicos. A Villar no le van solamente entrenadores con un determinado talante. Del Bosque ha sido el hombre de mano izquierda, de bombero con manguera para acabar con toda clase de incendios, pero también durante años defendió a Javier Clemente, que era todo lo contrario. Clemente podría ser candidato si se considera importante que no tenga contrato con un club español. Curiosamente, tal vez intencionadamente, se le vio presenciando partidos de la selección.

Los hombres mencionados no tienen pedigrí para ocupar el banquillo de unos de los clubes más importantes. Al menos no han contado con ellos. Caparrós no salió bien del Sevilla, ni del Villarreal, Jémez ha hecho muchos méritos, indiscutiblemente, pero en el Rayo Vallecano, Michel no ha tenido gran fortuna en sus excursiones por el extranjero y en el Madrid no lo han considerado óptimo en ninguna de las ocasiones en que hubo plaza vacante. Marcelino está bien en el Villarreal y dudo que se le otorguen valores suficientes aunque los tiene.

Desde mi punto de vista es despreciable cualquier opinión que pretenda traer un entrenador extranjero como han hecho otras selecciones. Caparrós tiene la ventaja de haber triunfado en el Athletic Club. Si acabó despedido no fue porque su labor fuera despreciable. Hizo del Athletic, un equipo mediocre, una etapa de las mejores de los últimos años. Fue excepción que como español entrenara al club vizcaíno. Tal vez, o sin tal vez, fue esta condición suficiente para que el actual presidente del club prescindiera de sus servicios. De Ernesto Valverde, actual técnico de San Mamés, se ha hablado poco y quizá habría sido una de las propuestas de Villar.

Posdata. La clasificación para el Mundial empieza en septiembre. El nombramiento o la continuidad no deben tener demora. La renovación del equipo, tampoco.