Italia no es de fiar

Lo peor que le podía suceder a la selección española es caer en el cuadro que le pone por delante a Italia, Alemania y Francia. La más inmediata de las complicaciones es el equipo italiano contra en el que no caben descuidos. Lo peor que le podía suceder a Italia es enfrentarse la Roja con la que tiene antecedentes penales en tiempos recientes y uno de ellos con goleada de 4-0. No obstante, Italia no es de fiar.

Todo equipo italiano, en competición europea por clubes o en torneos internacionales como el de ahora, es siempre enemigo considerable. No hay nada más antipático que enfrentarse a once futbolistas que tienen en sus genes la teoría de nadar y guardar la ropa. De antiguo ha sido muy complicado dejarles en el camino. Para empezar, nos robaron en el Mundial que organizaron en su país con la connivencia de un árbitro suizo, un tal Mercet, cuya actuación fue tan escandalosa a favor del equipo de casa que su federación lo suspendió para siempre.

A Italia se le ha tomado la medida en las últimas confrontaciones importantes. Sin embargo, sigue siendo una operación delicada. Contra el juego italiano, el tiqui-taca puede ser anulado por mucho que los artistas de La Roja estén inspirados. La dureza de los contrarios es habitual. Luis Enrique aún recuerda la rotura de su nariz en Estados Unidos. Materazzi era central que asustaba y aunque ahora no puede decirse lo mismo de los actuales puede suceder que no hayamos tomado nota de lo que se le puede venir encima a Morata a quien conocen sobradamente. Italia alterna la presión, el juego duro y la defensa firme, y bien poblada organizada, con la aventura del contragolpe que acaba siendo su arma vencedora.

Lo ocurrido contra Croacia, derrota ante conjunto de similares características en ese aspecto, aunque tal vez con delanteros más veloces, es aviso a tomar en cuenta. La selección española ha de jugar con más precauciones defensivas. Sospecho que Del Bosque debe estar estudiando la posibilidad de hacer varios cambios.

La Roja precisa tomar aire. Físicamente padeció más de los debido contra Croacia, que ganó todas las carreras y ello es síntoma inequívoco de que a algunos comienza a pesarles la larga y dura temporada. Italia jugará con varios cambios porque en el anterior encuentro se permitió dar relevos para llegar a los octavos de final con mejores condiciones físicas. La derrota con Irlanda le puso en alerta. Del Bosque, probablemente se verá obligado a refrescar el conjunto. Repetir alineación es correr riesgos. Tal vez sería conveniente colocar en el centro del campo más ayuda para Busquets. Hay que mejorar las coberturas defensivas para cubrir los huecos que dejen los laterales. Y además, a éstos habrá que buscarles más ayuda en las contras. Italia merece más atención defensiva.