Croacia desnudó a España

Sergio Ramos falló un penalti y De Gea no confirmó que Casillas debe seguir en el banquillo. Asfixiado el equipo en el segundo tiempo se perdió el mando y no se supo contener los contraataques de los croatas mucho más veloces. Su seleccionador optó por dar descanso a varios titulares y la operación le resultó rentable. Llegó al final con mayor frescura. El dulce encanto del partico contra Turquía acabó contra Croacia. Ahora, La Roja ha terminado segunda y jugará el lunes en París contra Italia. Empiezan las angustias. Croacia desnudó a España.

Ni siquiera el gol de Morata en el minuto siete hizo que nos las prometiéramos felices. Ni tampoco las maravillas de Silva hicieron que del cuerpo desapareciera el temor por el resultado. Jugaba España con dominio de la pelota gracias al cuarteto Silva, Busquets, Cesc e Iniesta que imponía el fútbol académico como el peligro en los aledaños del área contraria, pero no guardaba adecuadamente la zona defensiva. El primer aviso fue un error de Sergio Ramos. El gran susto lo causó De Gea que perdió el balón que tenía en los pies y la jugada acabó con un remate de Rakitic al larguero. El guardameta no tuvo su mejor noche porque en el tanto de Kalinic que remató de espuela no se sabe a qué estaba. El remate final de la función fue una arrancada por la banda Juanfran y Perisic batió a De Gea que quiso evitar el tanto con un despeje de portero de balonmano.

Tener en el centro del campo un cuarteto como el español es garantía de buen juego de ataque en el que los pases filtrados entre los defensa contrarios son espectáculo que promueve la emoción de del vicegol, que dijo en su día Wenceslao Fernández Flores. Porque además de la diana temprana lo demás quedó en el casi gol, en la oportunidad perdida.

Croacia jugó sin Modric que es su director de juego y se bastó con los contragolpes en los que los defensores españoles no estaban lo suficientemente alerta. Juanfran y Jordi Alba corrieron en pos del centro al área y no siempre se hizo la cobertura de sus avances. Sergio Ramos con el aviso de la cartulina que ya tiene en su haber anduvo menos firme que otras veces. Piqué, afortunadamente llegó en auxilio pecatorum.

Es casi ironía que un equipo al que le cuesta mucha hacer gol cuando encuentra el camino hacia el mismo, y avisa de ello en muchas ocasiones, no goce de la firmeza defensiva que se le supone. La pérdida de balones en el centro del campo proporcionaba a los croatas llegadas al área española con evidente peligro.

Del Bosque optó por reforzar la zona de cobertura con Bruno, que no perdió un solo balón, haciendo de doble pivote con Busquets. No fue suficiente porque el equipo mostró durante toda la segunda parte falta de fortaleza física. Un poeta murciano, Medina, definió a la España de su tiempo con el adjetivo de que tenía cansera. Y tal era lo que padeció La Roja durante la mayor parte del encuentro. Perdida la chispa con Iniesta, a medio gas, Croacia mostró mayor fortaleza y no sólo física. A España se le abrieron las costuras del traje y por ello acabó desnudada.