Zidane, los mismos méritos que Ancelotti

Las ideas futbolísticas no son axiomas. Lo que en una ocasión parece bendición, en otra es pura maldad. Muchas de las cosas pensadas por la noche son monstruosas a la luz del sol y las aprobadas por la mañana, indigestas por la tarde. En el Madrid, según los tiempos, y no sólo los resultados, se pasa de una creencia a la contraria y hasta puede ocurrir que la misma tenga dos acepciones diferentes. Hacía falta mano dura y se contrató Mourinho. Hacía falta poner paz y se trajeron a Carlo Ancelotti. No gustaron las maneras de Rafa Benítez y se recurrió a Zidane. De éste se dice que puso paz en el vestuario. O sea, lo mismo que Ancelotti. Parecida versión con acento francés.
Suele haber demasiadas prisas en el Bernabéu. No hay club más devorador de entrenadores que el presidido por Florentino Pérez. A Mourinho se le concedió todo el mando en plaza posible y acabaron por darle la boleta porque había incendiado en vestuario y hasta había dividido a la grada. Con él se pasaron canutas en muchos momentos. Hasta se le concedieron bendiciones cuando había cometido más de una salida de pata de banco considerada impropia del llamado estilo del Madrid.

Fue necesaria la calma y para ello se fichó a Ancelotti, quien demostró desde el primer día que era un caballero y que era capaz de imponer la calma. No le fue mal equipo porque incluso ganó una Copa de Europa. Pero se consideró insuficiente. Claro que lo mismo ocurrió años atrás con Heynckes. Al italiano le tomaron afecto los jugadores y no hubo broncas entre ellos ni nadie osó ponerle el dedo en un ojo a un entrenador barcelonista cosa que sucedió con el inefable Mourinho y con Tito Vilanova de víctima.

Ancelotti se fue como un señor, como lo que es. Su sustituto fue Benítez que traía la disciplina, que según se acusaba dentro de casa, no había impuesto Ancelotti. Rafa no gustó a la elite de la casa y encima tuvo la osadía de alinear a Casemiro, jugador clave en el actual conjunto y pieza fundamental para ganar la “undécima”. Hizo por ella mucho más que Cristiano, que se quiso adjudicar todos los méritos por el penalti con el que burló al Don Tancredo de la portería del Atlético. Benítez también creyó en Lucas Vázquez. Las mismas dudas sobre jugadores como James ha mantenido Zidane.

El francés llegó al banquillo de rebote y tras haber hecho el Erasmus en dos ocasiones. Su gran mérito estriba, según algunos turiferarios, en que ha puesto paz entre los futbolistas. Es decir, lo mismo que Ancelotti.
Posdata Athletic Club, Real Sociedad, Eibar y Alavés, cuatro vascos en Primera. Los aficionados podrán ir de campo a campo en bicicleta.