Sin títulos, fracaso

El Real Madrid es el club más rico del mundo. Es, también, el primero en España en cuanto a los presupuestos anuales. En el Bernabéu conviven algunos de los jugadores mejor pagados del panorama balompédico. Con tantos dineros y tantas figuras mediáticas, el club arranca cada temporada con la ilusión de ganar todos los torneos que ha de disputar. No hay ningún madridista con los pies en el suelo que no califique de fracaso una temporada sin catar un título. Sin embargo, una de sus estrellas, nada menos que el capitán, Sergio Ramos, ha tenido la osadía de decir que si no se consiguiera la Liga de Campeones y por ello se pasaría la campaña sin un trofeo, no sería un fracaso.

El Madrid no debe cerrar una campaña viéndolas venir. Su historial y su presupuesto le obligan a cerrar con una gran celebración. Perdida la Copa por ineficacia organizativa, perdida la Liga a pesar de que el Barça la acabó poniendo a mano y no derrotar al Atlético de Madrid en Milán sería para rasgarse las vestiduras. Los triunfos y los fracasos no tienen la misma identidad en todos los clubes. Para el Villarreal, pongamos por caso, ser cuarto en Liga y llegar a una semifinal europea puede calificarse de temporada de gran éxito. Para el Madrid todo lo que no sea subir a un palco a recibir la copa es auténtico fracaso y en este caso si no lo dice Agamenón su alter ego será el porquero. El fracaso lo es de su entrenador, de los jugadores y hasta del resto del cuerpo técnico que no ha sabido componer la plantilla adecuada.

En Milán tendrá un gran adversario para el que llegar a la final tras haber eliminado a grandes de Europa, como el Bayern en semifinales, es casi proeza. Los enfrentamientos del Madrid no fueron de tan alta gama. El conjunto colchonero ofrecerá gran resistencia y antes de vender su piel conviene considerar que estará muy vivo.

Milán es el gran y definitivo reto del Madrid de tanto galáctico.

Posdata. De Del Bosque siempre se dijo que era muy agradecido. Vendría bien que explicara por qué ni siquiera entre los teóricos suplentes está Mario, jugador que le hizo ganar con sus goles a Ucrania e Inglaterra.