No circularon los maletines

No han sido confirmados los manejos de maletines destinados a condicionar los últimos partidos del campeonato de Liga. No ha habido sospechas de fraude como en otras ocasiones, pero sí hay quien ha encontrado un culpable del descenso del Rayo Vallecano. Es el presidente del club que hace cuatro años vivió el cambalache entre Rayo y Granada que llevó al Villarreal a Segunda. Esta vez el presidente vallecano ha puesto en circulación la perversión del entrenador villarrealense quien, dicho sea de paso, sí metió la pata cuando como asturiano y gijonés dijo que le gustaría que el equipo de su ciudad permaneciera el Primera. Mejor callado.

Los supuestos maletines al Deportivo para que venciera al Madrid o los que iban camino de Granada para que saliera derrotado el Barcelona, fueron simples maledicencias que, como en otras ocasiones, fueron tontunadas y comentarios de barra de bar. El Depor no se vendió frente al Madrid y su único error debió ser que una semana antes, en Villarreal, había salvado los muebles. No necesitaba las diez de últimas. No hubo padecimientos del Granada porque también en la jornada anterior se había salvado goleando al Sevilla en Nervión.

Granada y Depor no tenían que jugarse la vida. Tampoco el Villarrreal en El Madrigal ni en El Molinón porque ya había consumado su gran aspiración que no era otra que conquistar el cuarto puesto liguero, que le da opción en jornada previa a disputar la Liga de Campeones.

El Villarreal ha terminado la campaña con luces y sombras. Estas por su eliminación en la Liga Europa. Ha llegado al final maltrecho moral y físicamente por la derrota en Liverpool. En Gijón, Marcelino alineó un equipo con tantos titulares como hizo en encuentros en que se jugaba ser europeísta. Al primer tanto gijonés respondió en el minuto siguiente con una jugada en la que Baptistao estrelló la pelota en un poste.

El empate habría condicionado el resto del partido. No fue así a pesar de que su entrenador acudió a reforzar el juego en la segunda parte en busca de la igualada y con el fin de que nadie pudiera culparle del descenso de Rayo y Getafe.

El Getafe no descendió por culpa de los villarrealenses. Simplemente fue derrotado por el Betis donde hasta quizá le habría valido el empate. El Rayo, que se ha ganado miles de simpatías, con vencer al Levante no tenía suficiente. Cuando se llega a la jornada final y el titulo o la permanencia dependen de resultados de terceros ocurren más desgracias que fortuna.

El pasado 17 de abril, el Rayo venció al Villarreal 2-1, y la alineación no era superior a la de Gijón. Marcelino contó con los canteranos, Adrián y Alfonso Pedraza. El resto lo compusieron Areola, Mario, Bally, Víctor Ruíz, Dos Santos, Trigueros, Denis Suárez, Batistao y Adrián. La diferencia entre Vallecas y Gijón no es para pensar que hubiera preferencias por uno u otro club.

Posdata. El Rayo ha descendido, pero su entrenador, Paco Jemez, merece estar en la orla de la presenta temporada. Tiene categoría para mayores empresas.