Liga y Bota de Oro, en juego

Ganaron los tres y sin embargo, no se pueden sentir satisfechos por lo conseguido. No siquiera el Barcelona con su goleada al Sporting. El Madrid se tuvo que tentar la ropa para conseguir vencer al Rayo, que tuvo la osadía de plantar un 2-0 en el marcador. El Atlético no acabó de convencer al personal porque derrotar al Málaga por 1-0 no fue satisfactorio. Al Barça le costó doblegar al equipo gijonés y pese a los seis tantos hubo más incertidumbre de la que se aguardaba. Derrotar a un conjunto que está al borde del descenso no fue tarea fácil porque en la primera mitad no se cobró ventaja tranquilizadora. Además del título está en juego la Bota de Oro. Suárez aventaja a Cristiano. Es pugna añadida al título de Liga. Los barceloneses tuvieron momentos en los que pareció asomar por el Camp Nou el fantasma del empate. Se resistieron los asturianos y solamente en la segunda mitad llegó el descalabro. Seis goles, tres de ellos de penalti, sentenciaron la cuestión. Los azulgrana comenzaron a jugar sabiendo que tanto Madrid como Atlético habían ganado. Ello obligaba a mantener las distancias con nueva victoria.

Luis Suárez se comió a Cristiano en la tabla de goleadores con cuatro nuevas dianas. En dos partidos se ha apuntado ocho. El portugués, ausente por lesión, no pudo mantener su avance hacia el Pichichi en Vallecas. El uruguayo le ha tomado la delantera con tres tantos. Con ellos viviremos el final de la Liga al margen de quien consiga el titulo. Uruguayo y portugués han de luchar por ganar el Pichichi que no deja de ser la antesala de la Bota de Oro.

El Madrid dio sensación de equipo con carácter cuando en lugar de bajar los brazos se conjuró para remontar y lo hizo. En esta ocasión, quien llevó a la victoria fue Bale, que ya estaba repuesto de la pequeña lesión que le apartó en la jornada anterior. Bale hizo de Cristiano lo que por una semana la ha permitido ostentar el guión de hombre providencial.

El Atlético encontró en Correa al goleador que marcó la nueva anotación de tres puntos. Da la sensación de que los tres de cabeza, los tres aspirantes, están sobrecargados de responsabilidad. Ninguno de los tres puede cometer un error y la terna está pendiente de que sean otros los que resbalen. El titulo depende tanto de lo que cada uno pueda hacer satisfactoriamente como de lo que equivocadamente hagan los otros.

Posdata. El descenso se ha complicado más. Solo el Levante parece condenado.