La Roja decepciona doblemente

La selección española decepcionó en Italia y ha disgustado en Rumanía. El equipo dirigido por Vicente del Bosque, entre otras cosas, ha perdido tal vez la más importante: el dominio del balón. Ante los italianos lo perdió y en Cluj no lo poseyó más que los anfitriones. Ninguno de los dos equipos alineados respondió a lo que cabe esperar de un conjunto al que se le vaticinan, probablemente de manera errónea, nuevo triunfo en la Eurocopa. La selección española no está para revalidar ningún título importante.

La selección no ha mejorado sustancialmente a la que fue ninguneada en el Mundial de Brasil. La polémica está centrada en un par de puestos y ello es lo menos fundamental. Es difícil adoptar la decisión de sentar en el banquillo a Iker Casillas, el hombre de los récords. Los tiempos en el fútbol suelen ser inexorables. Aunque en un partido como el de Rumanía aún resuelva un par de remates que iban a gol, su futuro es, dicho a la manera histórica, tan incierto y oscuro como el reinado de Witiza. De Gea dejó sentado en Italia que el relevo ya no tiene riesgo alguno. La Eurocopa deberá ser el cambio. Casillas, aun en el banquillo, protagonizará el último de los buenos servicios al apoyar y aconsejar a De Gea en los partidos importantes. Casillas está para el partido despedida y homenaje. No puede pasar al olvido sin que se le rinda el adiós que merece.

El centro de la delantera tiene ahora cuatro aspirantes. Aduriz ha tardado en volver y lo ha hecho brillantemente con un gol. Morata ha ofrecido en los minutos que ha jugado capacidad para convertir el ataque en una de las mejores armas. Paco Alcácer tal vez tiene más recursos técnicos que Morata y Aduriz pero está marginado en el Valencia y su participación en Rumanía fue casi simbólica porque el juego del equipo no podía favorece sus cualidades.
El cuarto de la lista es Costa que, en Inglaterra, sigue manteniendo protagonismo pese a que su última aparición ante miles de espectadores fue gesto que para Del Bosque es lamentable. El hispano-brasileño cuenta a su favor con el hecho de haber accedido a jugar con La Roja cuando estábamos en vísperas del Mundial en su país. Su juego todavía no ha cuajado en la selección y de ahí las dudas.

Del Bosque tiene labor importante por delante. Haber conseguido la clasificación no es garantía para los jugadores con que ha contado. Hay jugadores cuyo porvenir está sólo para acabar sus carreras en sus equipos de la manera más digna posible. Hay demasiados nombres con los que sería error seguir contando. La Roja precisa renovación casi a fondo.

Posdata. Del Bosque debe prescindir de los compromisos adquiridos.