Aduriz, la vuelta al ariete clásico

Vicente del Bosque ha dicho que la llamada de Aduriz no ha sido por votación popular, que él también lo tenía en sus pensamientos. Ciertamente, el delantero del Athletic ha sido reconocido popularmente como el ariete más en forma del fútbol español. En la calle se le reclamaba. En el ambiente había un runrún de dudas sobre cuestiones políticas. Más o menos se adjudicaba al jugador un sentimiento en contra de la selección. Pese a que esta no ha sido la primera vez en que se le ha convocado ha sido necesario que acudiera para acallar rumores. Aduriz está en la lista de internacionales porque hoy en día no existe otro futbolista con mejores números y prestaciones técnicas que garanticen la justicia de su selección.

Aduriz salió del Athletic sin triunfar, pasó por el Mallorca y de allí lo rescató el Valencia. Fue en Mestalla donde comenzó a dejar sentado que es jugador del que se pueden esperar actuaciones brillantes. Sospecho que no habrá polémica por el hecho de que en esta ocasión el vasco haya propiciado la ausencia de Diego Costa cuyas actuaciones en el equipo nacional no han sido lo prácticas que se suponía y en su última actuación en el Chelsea ha tenido un accidente que le ha costado sanción. A Del Bosque no le gustan los detalles poco académicos. Por encima de esta cuestión, fundamentalmente estética, Aduriz se ha ganado el puesto. La cuestión con la que se puede discutir es la relativa al sistema táctico del equipo nacional. Nos habíamos acostumbrado a jugar con falso delantero centro, posición que en ocasiones ocupó el centrocampista Fábregas. Con Aduriz, como con Costa, no es posible pensar en el juego de constante toque. Para que el vasco pueda lucir sus habilidades es preciso que se practique el contragolpe y se le faciliten jugadas en que puede mostrar sus cualidades rematadoras. Con Aduriz recuperamos el remate de cabeza. En definitiva pertenece a la estirpe de arietes clásicos de su tierra. Y encima, con 35 años.

A la selección la hemos perdido de vista porque sin partidos que obliguen a una clasificación, es decir, que esté en juego algo importante, los encuentros de carácter amistoso no tiene el seguimiento de gran acontecimiento. Los enfrentamientos con Italia y Rumanía servirán para que el seleccionador pueda pergeñar las líneas maestras de lo que habrá de ser el equipo en la Eurocopa. Solamente en esta clase de enfrentamientos son posibles los experimentos con gaseosa. Hay varios.

Posdata. Ángel María Villar no se mete en charcos sin llevar puestas las katiuskas. Ha reducido el número de votos de la asamblea del fútbol porque con ello elimina adversarios. Maquiavélico.