Messi, al fin, batió a Cech

Los minutos de la basura no fueron los que siguieron al primer gol de Messi, sino los 45 minutos que precedieron. Es decir, a la primera mitad. Cambió la función cuando el equipo tomó más velocidad y al contragolpe mató el partido. Primero con la jugada en que colaboraron Suárez y Neymar y remató Messi y, posteriormente, cuando el árbitro tuvo que pitar penalti y la incógnita de quién podía acertar o fallar se resolvió con perfecto disparo de Messi. El argentino nunca le había marcado un gol a Cech. Anoche rompió su maleficio con dos dianas. El Barça avanzó hacia cuartos de final. Presumiblemente, en el Camp Nou mantendrá la diferencia de goles.

El Barcelona tuvo que defenderse para evitar los tantos londinenses. Afortunadamente Ter Stegen resolvió los problemas mayores. La posesión del balón no basta. Para ganar hay que imponer ritmo y buscar las combinaciones con velocidad. Y además, tener las ideas más claras de las que mostró Neymar. Malbarató las mejores jugadas de gol.

Cuando aparece en la pantalla del cine el león de la Metro se puede llegar a pensar que la película ya ha sido vista. Cuando el Barcelona se apropia del balón, se juega el partido en el campo del rival, pero se deambula sin velocidad, evidentemente, se puede creer que la película ya ha sido vista. Salvo en el minuto final de la primera parte, en que Suarez falló el remate de cabeza con todo a favor, no hubo ataque barcelonista con real peligro. Antes, en una de las escasas salidas del Arsenal hubo milagro porque el rematador le entregó la pelota a Ter Stegen que estaba tumbado en el suelo, es decir, vencido.

El juego se centró en medio campo. Como en otras ocasiones, se abusó del pase lateral o hacia atrás para conservar el balón. La presión del equipo inglés impidió que los barcelonistas salieran de su zona con líneas de pase claras. El Arsenal, bien cerrado, impidió que hubiera peligros ante Cech. Sin rapidez en el ataque era fácil la defensa. Con los barceloneses desde el centro del campo hacia adelante, no era complicado buscar el contragolpe. Sobre todo porque hubo momentos en que el Arsenal vislumbró cierta debilidad defensiva de sus adversarios.

El fútbol de la primera mitad no respondió al estilo inglés que cabía esperar de los anfitriones, ni el de las maravillosas e ingeniosas jugadas de elaboración azulgrana. Messi tropezó con la bien ordenada zaga contraria y Neymar lleva varios partidos en los que parece que la imaginación se le ha esfumado.

Posdata. Hoy, la oportunidad del Atlético. Madrid y Barça han ganado fuera de casa.