El Barça se distancia más

El Barcelona ganó el sábado en Las Palmas, aunque con gran sufrimiento, y ello obligó a sus inmediatos seguidores a vencer para no descolgarse más. El Madrid, que empató en Málaga, se quedó a nueve puntos más el presumible gol average. Largo distanciamiento pese a las ilusiones que habían levantado los entusiastas con Zidane en el banquillo. El Atlético precisaba derrotar al Villarreal porque de no sumar los tres puntos se quedaba también a nueve puntos del líder. El Villarreal tenía que puntuar en el Calderón porque por la mañana su más inmediato seguidor, el Sevilla, podía acortar la diferencia de ocho puntos. Con la igualaba ante el Atlético mantuvo los ocho puntos. Una jornada jugada a favor del Barça, que fue el único que sumó nuevo triunfo.

Las ventajas desaprovechadas por un equipo suelen tener como sentencia, que perdonó. Tal podría decirse del partido Málaga-Madrid si nos acogiéramos al tópico. Sin embargo, adjudicar al equipo malacitano la virtud del perdón es erróneo porque no puede perdonar quien comete los pecados. Y fueron varios los que hizo el Málaga dentro del área del Madrid. Juanpi y Horta desaprovecharon tres ocasiones claras de gol con lo que en el primer tiempo el partido habría quedado visto para sentencia.

Desde el punto de vista madridista hubo comentaristas que insistieron en que su equipo, no disimulan un ápice, podía haber inclinado la balanza si Cristiano hubiera batido a Kameni en el penalti que lanzó. El portugués se apuntó a la lista de malbaratadores de la pena máxima. Esta vez, aunque fue el autor del gol de su equipo no podrá sentirse orgulloso de ello porque lo consiguió en claro fuera de juego.

El Málaga hizo un partidazo y mereció ganar. Xavi Gracia le ganó la partida a Zinedine Zidane. El Málaga estuvo mejor colocado durante todo el partido. En el centro del campo se impuso con Camacho omnipresente y creó mejores contragolpes porque salió con el balón bien jugado. Fue superior al Madrid. Puso más calidad de la que cabe adjudicarle. Atacó con buen número de jugadores y se replegó con orden y rapidez. Me gustó tanto como Las Palmas en la jornada anterior en la que hizo sufrir al Barça lo indecible. En la actual Liga, pese a que los grandes siempre están arriba, les cuesta vencer más de lo previsto. Las Palmas luchó por la permanencia en Primera y el Málaga, que tuvo comienzo tan infortunado que le costó marcar un gol de manera desesperante, ha ofrecido, a medida que ha avanzado el campeonato, condición de equipo que puede poner en aprietos a los mejores. Ya lo ha hecho con el Atlético y se las tuvo tiesas con el Barcelona. A Gracia como a Jémez, dos grandes entrenadores, le tocará siempre la misión de dirigir los proyectos que se acercan a lo imposible.

Tocaba cerrar la jornada a segundo y cuarto, Atlético y Villarreal y no consiguieron que hubiera grandes emociones. Hubo momentos en que daba la impresión de que el Atlético estaba pensando en la Liga de Campeones de esta semana y el Villarreal en la Liga Europa. El Villarreal, precisamente por tan circunstancia, acudió con varios suplentes y se marchó satisfecho

Posdata. La Rosaleda silbó a Cristiano más que a Piqué. En respuesta se tocó un oído tras el gol. No cesaron los silbidos.