La Roma, selectividad para Zidane

Zinedine Zidane ha sido uno de los grandes ídolos de Florentino Pérez. Siempre creyó en él como futuro gran entrenador y tras someterle al becariado con Mourinho y Ancelotti, finalmente, le ha dado la batuta del primer equipo. Hoy tiene su primer examen formal, su selectividad. Está en el momento de la primera oportunidad para demostrar que lo que no podía hacer Benítez, que estuvo por ver, lo consigue él. Zidane lo tiene todo a favor, Le cantan glorias los medios informativos, le ríen sus conferencias de prensa y desde el club se le apoya constantemente. Tiene además, según parece, el apoyo incondicional de la plantilla.

Todas las tensiones que se crearon alrededor de Rafa Benítez han desaparecido porque todo son complacencias. Florentino ha recuperado a Roberto Carlos para que se dedique a cuestiones internacionales, labor que en teoría parecía que correspondía en exclusiva al portavoz oficial, Butragueño, siempre a media voz, y su primera intervención pública ha sido para ponderar la labor de Zidane. Tengo la impresión de que acabarán agobiándole con tanto ditirambo.

Hoy, en el Estadio Olímpico de Roma, comienza la pretendida y justificada andadura hacia la undécima Copa de Europa, contra un clásico italiano. La Roma, a los equipos italianos se les suele feminizar por aquello de que son escuadras, es conjunto que siempre ha merecido respeto. Es uno de los grandes. Es el gran adversario del Lazio, el club protegido por el fascismo, concretamente por el yerno de Mussolini, el Conde Ciano. Los romanistas llevan en sus corbatas, como colores distintivos, casualmente los de la bandera española.

El conjunto romano es cuarto en la clasificación de su liga tras Juventus, Nápoles y Fiorentina. Está a diez puntos del líder, pero lucha por mantener puesto en Liga de Campeones. No será fácil adversario. Algunas de sus figuras son veteranas, como Keyta, pero cuentan con un equipo equilibrado en el que también figura el español Yago Falque, en su segunda experiencia italiana. Lo importante en este caso, como siempre, es el estilo de juego. Lo italiano permanece por muchos cambios de entrenador y futbolistas que haya en cada club. La afición es de las más batalladoras. El ambiente será de caldera hirviendo. En teoría, el Madrid es superior. Tiene mayor capacidad goleadora. Con Zidane el equipo piensa más en el ataque que en la defensa. Benítez había aportado más seguridad en la zaga.

Posdata. El duelo por la Bota de Oro ya no es Cristiano-Messi. Ha entrado en juego Luis Suárez.