Messi, con más méritos que Cristiano y Neymar

Lionel Messi, podría ganar por quinta vez el Balón de Oro. Es de nuevo finalista y en la presente ocasión le acompañan en el podio Cristiano y Neymar. El madridista opta por cuarta vez al galardón y el brasileño es debutante. De nuevo habrá polémica sobre quien merece el premio. Neymar, presumiblemente, quedará al margen. En España el duelo estará centrado en los medios de Madrid y Barcelona.

En la pasada edición el argumento fundamental que arguyeron los defensores de Cristiano fue el hecho de que el Madrid había ganado la Liga de Campeones. Este año si cuentan los méritos obtenidos colectivamente tanto como se pretendió hace un año, todo debería ser favorable al argentino. El Barça ganó con el Liga española, Copa del Rey y Liga de Campeones. Los fundamentos basados en éxitos están totalmente a favor del argentino.

En la misma circunstancia acude Neymar. No obstante, el brasileño se está destapando totalmente en la presente emporada futbolística. Ha sido en el equipo catalán el relevo brillante de Messi mientras éste ha estado lesionado. En Barcelona se apuntaba a la posibilidad de que hubiera trío azulgrana con Luis Suárez formando parte del aspirantazgo. Aún ha de hacer más méritos.

Entre Messi y Cristiano hay diferencias fundamentales. El primero es futbolista mucho más completo. Tiene un sentido solidario que no posee el portugués. Messi juega para el triunfo colectivo. El portugués se ama tanto que únicamente piensa en sus éxitos personales.

Messi es jugador completo. Cristiano es un gran goleador a excepción de los lanzamientos de libre directo en los que ha establecido el record de inutilidad mundial. De todas cuantas veces ha intentado el gol en este tipo de jugada sólo se le recuerdan dos aciertos ante el exguardameta del Atlético de Madrid, Courtois que ahora está en Inglaterra.

Messi es gran goleador, pero sus virtudes están en el regate, la búsqueda de espacios para el remate, la visión para mandar a un compañero el balón con posibilidades de gol. El jugador del Barcelona es de los que inventa sobre la marcha, crea jugadas impensadas, sorprende con reacciones que dejan en evidencia a los contrarios y no hay nadie aficionado al fútbol que no le conceda las mejores virtudes del juego.

Cristiano no crea simpatías. Entre los compañeros, ni entre los públicos. En numerosos estadios se le reprochan sus chulescas reacciones, las celebraciones que acaban siendo insultantes. Su ego supera todas las medidas conocidas en este deporte. Messi, por el contrario, es más modesto, menos presumido, menos faltón ante los adversarios.

La terna parece reducida al citado dúo. Neymar está en camino de ser gran figura en los próximos años. En ciertas definiciones, Cristiano es el mejor jugador del mundo, Messi es de otro mundo. y Neymar apunta a crearse un lugar similar al de su compañero de equipo. El brasileño trae la magia en sus dos botas, chisteras por las que en cualquier momento puede aparecer una paloma.