El Barça se divierte y el Madrid no sonríe

El Barcelona gana, golea y sus jugadores se divierten en el campo. Sus grandes estrellas, además, brillan en el juego colectivo y complacen a los aficionados. El Madrid vence en Eibar y sus principales estrellas acaban el encuentro sin grandes demociones y sin calificaciones de sobresaliente. El Barça ante la Real Sociedad tenía la obligación de ganar y lo hizo de modo práctico y espectacular a la vez. El equipo madrileño estaba forzado a vencer y a ser posible de forma que los suyos pudieran olvidar, en parte, lo ocurrido frente al líder en el Bernabéu.

El equipo catalán volvió a ver juntos en el Camp Nou, y desde el comienzo a Messi, Neymar y Suárez. Fue un rencuentro gozoso porque el trío volvió a jugar en plena armonía, asociándose desde el principio y creando toda clase de jugadas merecedoras de gol. La Real aguantó cuanto pudo aunque sin evitar que los ases azulgrana se apuntaran a mejorar sus datos goleadores.

Dos goles en la primera mitad, y dos en la segunda, compusieron la goleada de la jornada. El Barça ha marcado catorce tantos en tres partidos y solamente ha encajado uno. Al comienzo de la campaña jugó sin la peligrosidad actual. Le costaba encontrar el gol y ahora los produce casi de manera automática y en sesión continua. Los tres ases se reparten las dianas y lo que es más importante, se apoyan de modo que el reparto no suponga menoscabo para ninguno.

Los barcelonistas no sueñan con colocar a uno de ellos en la primera posición de la tabla. Marcan los tres y cuando es preciso se ceden la oportunidad de hacerlo para que todo lo aplausos se repartan también. Suárez y Neymar, dos, pusieron el resultado a favor, pero no se contentaron con que Messi se retirara sin mojar. Lo hicieron de tal manera que, en una sesión de compañerismo nunca vista, hicieron lo posible para que el argentino también sumara. Brasileño y uruguayo, finalmente, le pusieron el tanto en bandeja y con ello se fueron los tres al vestuario con la gloria repartida. Un ejemplo de solidaridad.

El Madrid cumplió en Eibar aunque sin crear entusiasmos indescriptibles. Marcaron Bale y Cristiano, éste de penalti, y la sesión acabó con el convencimiento de que se había logrado el objetivo del triunfo pese a no alcanzar momentos para sentirse eufóricos. El Madrid aún está para digerir lo sucedido en Sevilla y en el Bernabéu ante el Barça.
El Atlético se apuntó a ser tercero en discordia y ha sostenido la segunda plaza. Está entre los dos grandes y dadas sus características se apunta a mantener dura lucha con ambos Con el Barça, menos.

Posdata. Ha vuelto a morir un participante en una media maratón. Ha sido en Valencia. Nadie exige grandes medidas para evitar estos dramas.