Buen rollo y “celos mal reprimíos”

La mayoría de cuantos opinan sobre la situación real del fútbol del Real Madrid coincide en su apreciación: mientras el Barcelona es un bloque el Madrid es un grupo de individualidades. Entre los jugadores del Barça hay amistad, buen rollo que se dice ahora. Basta ver como salen del campo Suárez, Neymar y Messi. Es suficiente observar sus miradas y sus sonrisas para comprobar que es un grupo de amigos que juega para divertirse. Entre Cristiano, Bale y Benzema no hay comunión de ningún tipo. Se hablan, pero no se miran con afecto. Y las más de las veces se dirigen miradas en las que se cuelga sobre alguno de ellos un error. Se culpan entre ellos.

Los males del Madrid no son sólo lo mal que están controlados los egos. Como en la zarzuela son celos mal “reprimíos”. A la poca fe que al parecer le tienen algunos miembros de la plantilla al entrenador hay que unir el malestar creciente por la cantidad de lesiones musculares que se padecen y el tratamiento del equipo médico habitual. Están convirtiendo al doctor Olmo en culpable de las deficiencias en las recuperaciones. En el fondo da la impresión de que se hace responsable de la plaga que está padeciendo la plantilla desde que comenzó la temporada a la preparación física.

Los duelos se reparten por doquier. A estas alturas de la película nadie escapa. Mala preparación, pretemporada mal planificada por los viajes y como consecuencia las caídas del equipo en las segundas partes, que hacen verdad el que nunca fueron buenas.

El Madrid que goleó al Sackhtar, y que lo ninguneó durante casi todo el encuentro, se vino abajo en un cuarto de hora nefasto que pudo haberle costado el empate. Alguien tendría que explicar las razones por las cuales estos futbolistas pierden la concentración, se alejan del contrario y malversan en unos minutos parte de lo ganado durante más de una hora.

La caída en Ucrania no fue noticia. Tal situación ya se ha dado en varias ocasiones. Sin ir más lejos, en Sevilla. Resulta duro decirlo, pero tal vez en la plantilla haga falta una remodelación a pesar de la gran calidad que tienen algunos de sus miembros y los millones que han costado. Lo hizo el Barcelona con Ronaldinho y Deco, si mal no recuerdo y le fue bien. A lo mejor, algunas piezas, reyes en el tablero, pueden ser cambiadas por peones. Tanta galaxia quizá empalague.

Posdata. Quizá Emery se equivocó en Liga de Campeones y los títulos europeos ya no le bastan para seguir teniendo crédito. El fútbol carece de memoria.