Rafa Benítez, en la picota del madridismo

Rafa Benítez está en boca de muchos. La culpa es de los jugadores. En el vestuario madridista se ha puesto en duda al entrenador casi desde el día en que debutó. El asunto se ha agravado porque no cuenta con el apoyo de Cristiano. Adelantar el despido de Benítez cuando quedan muchas esperanzas ligueras y europeas sería contraproducente. La plantilla necesita reflexión para pensar en las ventajas que puede suponer la nueva fórmula del equipo. Cristiano está descontento porque no juega como le gusta. Encima, se está creando un problema de egos. El portugués no ve con buenos ojos que se haya dado libertad a Bale y a él lo quiera encomendar Benítez a misiones que le disgustan.

Benítez tiene pocos valedores. En los medios siempre tienen más audiencia los futbolistas que los entrenadores. Los partidos de Cristiano en gris marengo no han gustado en la casa, pero hay quienes culpan directamente al entrenador. En vísperas del clásico se oyen voces que ponen al entrenador entre la espada y la pared.
Se va a jugar un partido que aunque siempre es considerado transcendental, no va a suponer el final de la Liga si gana el Barça, ni la del Madrid si vence y gana en cabeza por ventaja en los goles. Queda mucho campeonato por delante para pronosticar la deriva del mismo hacia uno u otro lugar. Aunque los puntos son importantes, en estas confrontaciones se juega mucho más. Las aficiones se flagelan con la derrota y lo celebran si hay victoria. En la presente campaña el partido entre los dos grandes tiene, además, el componente político que no se veía con tanto ardor como se prevé que ocurra el sábado.

El encuentro va a tener concomitancias políticas si algún barcelonista comete el error de acudir con una cuatribarrada estelada. Ello no sólo tendrá la consecuencia de que el osado se ve privado de la enseña, sino que además, tal acción puede ser considerada provocación y algún espectador madridista se crea en la obligación de tener actitud patriótica. Se supone que habrá homenaje a los parisienses asesinados por los yihadistas, pero, casi con toda seguridad, habrá más banderas nacionales que nunca. Las banderas francesas serían en acto similar al de Wembley, contra el terrorismo. Las nacionales serán contra Artur Mas.

Posdata. El Barça amaga con la posibilidad de que reaparezca Messi. El Madrid, con Benzema.