La mina azulgrana no tiene veta de oro

Luis Enrique sometió a la cantera del Barcelona en Villanueva de la Serena a la prueba del nueve y no le salieron las cuentas. El gran mito de La Masía se está viniendo abajo porque el tiempo ha demostrado que las grandes eclosiones de los educandos sólo se producen de tarde en tarde. Visto el rédito que pueden producir los jugadores con los que cuenta el entrenador barcelonista es evidente que el club no posee banquillo. No puede recurrir a los actuales canteranos como gran recurso. La veta de oro se ha acabado, al menos momentáneamente, en la mina azulgrana.

En el Camp Nou, muy recientemente, podían presumir de contar con un primer equipo en el que se habían hecho héroes jugadores del plantel. Incluso hubo un momento en que entre los once titulares había siete catalanes. Messi, Iniesta, Víctor Valdés, Puyol, Piqué, Busquets, Cesc, Pedro, Jordi Alba y el profesor Xavi, compusieron una generación que aportó títulos al club y fundamentos futbolísticos y humanos a la selección española que ganaba dos Eurocopas y un Mundial. Para mirar el futuro se contaba con Thiago, Johnatan dos Santos, Cuenca, Montoya, Muniesa, Bartra y, Fontás, entre otros. Había relevos en varios puestos. Todos los aspirantes a incorporarse a la primera plantilla eran muy superiores a quienes ahora están en la agenda de Luis Enrique. Guardiola y el desparecido Tito Vilanova contaron con más recursos humanos.

El decaimiento de la cantera barcelonista no es fenómeno único y menos aún, nuevo. Las etapas de florecimiento no se suceden constantemente. Hay largas etapas por medio. En el Madrid aún se recuerda la llamada “Quinta del Buitre” y, que se sepa, nunca han vuelto a triunfar juntos sucesores de Michel, Martín Vázquez, que fueron los mejores, Butragueño y Pardeza. Ahora, la cantera está en los cien millones de euros. Y el Barça, encima, no los tiene.