Madrid y Barça ya van al mano a mano

Fue bonito mientras duró. Dos jornadas consecutivas con derrota han bajado del aura del liderato al Villarreal. Y ha tenido que ser ante dos rivales que teóricamente debía vencer. Al Levante en Valencia y al Celta en El Madrigal. Su segunda derrota ha servido para que en la cabeza de la tabla el equipo vigués figure con los mismos puntos que Real Madrid y Barcelona. También tiene derecho a soñar como lo había hecho el equipo de La Plana, pero la realidad comienza a mostrar su real imagen.

Madridistas y barcelonistas ya están en la disputa de la Liga. El Madrid no tuvo demasiados problemas ante el Levante y el Barça, que pasó malos ratos frente al Rayo Vallecano, acabó goleando y, sobre todo, gozando del hecho de que Neymar pueda ser, en parte, quien asuma el papel principal que corresponde al lesionado Messi.

El Madrid juega bien, mal o regular y al final vence. No jugó mal el Levante más no lo suficiente para puntuar en el Bernabéu. El equipo valentino plantó cara y se fue sin un gol gracias a que su ex guardameta, Keylor Navas, continuó manifestándose como un inesperado e indeseado recambio que ofrece garantías en cada encuentro. Navas salvó al Madrid de más de un apuro.

También el Rayo presentó batalla y puso en aprietos más de una vez a Bravo cuya reaparición casi puede considerarse providencial dado que Ter Stegen no había respondido como se esperaba. El Barça encontró en Neymar el salvador. Le hicieron dos penaltis y un tercero que al árbitro le pareció excesivo pitar y lo pasó por alto. Marcó cuatro goles y le regaló el quinto de la serie a Luis Suárez.

A Neymar se le ha exigido que difuminara la ausencia de Messi y el sábado se creció y entusiasmó al Camp Nou. La grada barcelonista, pese al triunfo, debió salir pensativa porque encajó dos goles que denuncian debilidad defensiva. La proporción de tantos recibidos debe hacer pensar a Luis Enrique. Sin la fortaleza atacante completa, se corren graves riesgos con una zaga que ha permitido que los adversarios le hayan marcado ya once tantos.

El Madrid vence, pero su fútbol no complace a los socios del club. El Barca también se apunta al triunfo y al tiempo disgusta a los suyos porque, entre otras razones, ha perdido parte de su signo de identidad. El Rayo, que es equipo que merece toda clase de parabienes y en entrenador más todavía, le robó el balón durante muchos minutos.
Posdata. El Atlético, con permiso del Celta, vuelve a ser tercero en discordia tras su triunfo en Anoeta.