El Madrid añorará a De Gea

De Gea

España venció con el gol del villarrealense Mario, lateral derecho, a Ucrania, en Kiev. La victoria ha tenido para muchos cierta amargura. Cristiano recibió su cuarta Bota de Oro y al tiempo, en el madridismo se vivió la frustración del éxito del guardameta De Gea, fichaje que no se supo conseguir. En Ucrania la gran estrella acabó siendo el portero. Sus paradas, casi milagrosas, recordaron las intervenciones de Casillas cuando se le calificaba de “Santo”.

Kiev ha podido ser la plataforma de lanzamiento del guardameta del Manchester United. Hace tiempo que se le considera el sucesor de Casillas y al tiempo que éste ya ofrece alguna duda, las opiniones respecto a la conveniencia del relevo son más firmes.

De Gea hizo cuatro paradas de las que hay que recordar. Fueron tal vez más intuiciones que reflejos propios de quien está en plena forma. El portero que quiso el Madrid triunfó plenamente en un partido en el que se consiguió la victoria con más fortuna que superioridad ante el adversario.

Tuvo más peligros el área española que la ucrania. Se ha ponderado la buena actuación de Thiago e Isco en el centro del campo y las actitudes de Nolito por la banda izquierda. Pese a la buena actuación de los centrocampistas hubo que convenir dos cuestiones importantes: el delantero centro, Alcácer, no recibió balones en los que pudiera seguir manteniendo su ya contrastada eficacia goleadora y quien obtuvo la victoria fue un defensa.
Gustó el juego de la selección, que podríamos considerar B porque estuvo formada por futbolistas que no gozan de la titularidad, pero careció, como la A, de la disposición para el gol. A Luxemburgo se le marcaron cuatro tantos repartidos a pares entre Alcácer y Cazorla. Seguimos manejando el balón más y mejor que el adversario y hay momentos en que se abusa del sobo. Hay jugadores a quienes cuesta entregar la pelota a un compañero. Mantener la idea, en fútbol de toque, es la mejor opción salvo que se halle otra más brillante y práctica, lo que no parece probable y, consecuentemente, habrá que seguir manteniendo la fe en el signo de distinción de que se ha gozado en los últimos años, excepción hecha del Mundial de Brasil.

Los relevos ya se vislumbran y sin embargo, será conveniente convencer a ciertos jóvenes de que para mantener la idea de Xavi e Iniesta hay que abstenerse del protagonismo. De Gea lo tuvo que ser a la fuerza.

Posdata. Del Bosque tiene mano izquierda. En Kiev el capitán fue Cesc Fábregas. Un catalán.

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