Las grandes figuras no votan independencia

El Comité Olímpico Internacional decidió en la reunión que tuvo su Comisión Ejecutiva en Acapulco, vísperas de los Juegos de Barcelona-92, que no admitiría a ningún comité cuyo país no estuviera reconocido como tal por Naciones Unidas. Con esta decisión cambió el sistema que permitía la creación con los votos de seis federaciones internacionales. Con ello evitó que Gibraltar, que ya tenía cinco firmas, acabara desfilando en Montjuic. Al tiempo se cargó las aspiraciones del Comité Olímpico Catalán (COC) que promovió durante años Ángel Colom. Ahora, en el caso de que Cataluña fuera independiente, tendría que ser reconocida por Naciones Unidas lo que la tramitación conllevaría el final de carrera de muchos deportistas catalanes.

Por ahora, ninguna de sus grandes figuras ha pedido la independencia. Pau Gasol no quiere que manipulen sus declaraciones y Mireia Belmonte acaba de recibir en Barcelona, de manos del Secretario de Estado Para el deporte, Miguel Cardenal, la Medalla de Oro al Mérito Deportivo, lo que la ha llenado de orgullo y satisfacción según ha manifestado. Este acto ha sido golpe publicitario en el que han participado varios deportistas catalanes premiados. Ninguno ha opinado sobre el futuro político de su tierra. Junto a Mireia han recibido también medallas de plata Melani Costa, Cyndy Lima, Natalia Rodríguez, Ana Montañana y Lucila Pascual entre otras. También ha sido premiado el baloncestista Roger Grimau, sobrino del asesinado Julián Grimau. El acto ha sido en el Palacio de los Virreyes de Barcelona.

Mientras Mireia ha dicho que “es un honor recibir este galardón”, Pep Guardiola, desde Munich, ha afirmado que “tarde o temprano la independencia llegará”. El entrenador del Bayern Munich nunca ha escondido su tendencia independentista y no ha podido sorprender que se manifieste afín a esta corriente política. Siempre estuvo cerca de los intelectuales catalanes. Tuvo gran relación con el poeta Miquel Martí y Pol. Aunque no siempre hizo manifestaciones rotundas su querencia era muy conocida. Ahora, le duele no poder votar desde Alemania, pero su apoyo a la candidatura del “Junts pel sí” se manifestó uniendo su nombre al de los componentes de la misma.
El Consejo Superior de Deportes se trasladó a Barcelona para premiar a varios deportistas catalanes y ello también forma parte de la estrategia electoral. Pese a los esfuerzos por conseguir firmas como la de Guardiola, Artur Mas se ha quedado sin ellas. Los deportistas han insistido en estar al margen. En el mejor de los casos han sido discretos y no se han inclinado por una postura que les pueda comprometer en el futuro.

Los deportistas catalanes no dan la cara por la secesión. Las grandes figuras, salvo alguna excepción que aún está por aparecer, no han mostrado gran interés por formar parte de un deporte que en la mayoría de las disciplinas los condenaría a un segundo plano.