La Liga y el Madrid necesitan al Barça

Las elecciones del domingo en Cataluña han acabado con el intento de algunos de implicar al deporte y a sus más destacadas figuras. A estas se les pide desde trincheras diferentes que se manifiesten. Es indudable que la opinión de Pau Gasol o Mireia Belmonte pueden proporcionar votos para el bando al que apoyen. Desde Madrid se está intentando que no se produzcan manifestaciones que sustenten a alguno de los partidos y se piensa, además, en el problema que puede padecer un deportista si su opción es la derrotada. En medio del fragor ha surgido la cuestión más espinosa: la presencia o ausencia del Fútbol Club Barcelona. El Barça y el Madrid se necesitan.

Ha habido algunas figuras que han pedido al Barça, a sus dirigentes, que no se manifiesten. Independientemente del futuro que se vaticine, indudablemente, el presente puede ser incómodo. Al margen de que una Liga de fútbol sin el Barça sería ruina para los restantes y más aún para el propio club catalán, tomar partido puede tener consecuencias inmediatas. Los silbidos a Piqué pueden ser anécdota comparados con los que puede padecer el Barça en la presente temporada. Pau Gasol no se imagina una competición de baloncesto sin el Barça y el entrañable y desaparecido Nicolau Casaus, no podía pensar en una liga sin que Madrid y Barça se enfrentaran.
Esta es la cuestión. La salida del club barcelonés de las competiciones españolas perjudicaría gravemente al Madrid. La competición nacional, a pesar de los esfuerzos esporádicos de un tercero en discordia, está basada en la rivalidad de los dos más grandes.

Desde un punto de vista madrileño se toma a coña que el Barça tuviera que disputar una liga catalana contra Badalona, Sant Andreu, Sabadell y Espanyol. Visto el problema desde el lado contrario, salvo los partidos contra el Atlético el Madrid, se apuntaría a un paseo militar cada campaña y ello difuminaría las emociones.
Quienes manifiestan la idea de que el Barça podría apuntarse a la liga francesa, como el Mónaco, también se equivocan. Probablemente, la petición sería denegada y la Federación Española y la Liga de Fútbol Profesional no apoyarían su inclusión en su campeonato con pasaporte extranjero.

Hace unos años se hizo una encuesta sobre la actitud que adoptarían los deportistas catalanes en el supuesto caso de que pudieran formar parte de una selección catalana, nacional e internacionalmente. Entonces, la mayoría, y sobre todo los más brillantes, votaron por seguir siendo internacionales y olímpicos con España. Tal vez, ahora, las circunstancias son distintas pero no parece que abunden profesionales como Guardiola que se han definido como independentistas. Lo que tampoco se puede poner en duda es el hecho de que cuantos han formado parte de los equipos nacionales lo han hecho con el más puro espíritu deportivo. Siempre ha habido más sentimiento que interés crematístico.

Posdata. ¿Puede alguien negar el espíritu de Puyol o Xavi en defensa de La Roja?