Las malas pretemporadas causan lesiones

La Liga de Campeones ha sido beneficiosa para cuatro de los cinco clubes participantes. Sólo el Valencia cayó ante el Zenit. Se da la circunstancia de que en estos encuentros se han confirmado las sospechas de que las pretemporadas no han sido las más adecuadas. Cayeron tres jugadores del Madrid, Bale, Sergio Ramos y Varane y en el Barcelona, en Roma, aunque por entrada criminal de un contrario, tuvo que ser retirado en camilla Rafinha. En el Barça, además, están lesionados Dani Alves y Vermailen y, en general, cuantos han caído en los equipos de Primera han sido castigados por lesiones musculares. Cuestiones similares han sufrido jugadores de otros equipos como el Villarreal. En general han mostrado deficiencias en la preparación física.

Los entrenadores no suelen quejarse por las ajetreadas campañas anteriores al comienzo de las competiciones oficiales. Con la boca pequeña lo manifiestan, pero no acaban de declarar públicamente lo que, en definitiva, les acongoja en los primeros compases de los campeonatos.

Los jugadores de la élite se cargan de minutos con prontitud. Los mejores forman parte de las selecciones de sus países y tienen que competir lejos de sus clubes y con horarios que les crean problemas de sueño a la ida y a la vuelta. Esta vez han regresado algunos tras participar en América y otros muchos juegan partidos con sus selecciones. Los entrenadores se plantean desde el principio las rotaciones, para no agobiar y cargar de minutos a los suyos, y es inevitable que los problemas se acumulen.

Hay constancia de que hemos comenzado la Liga con prontas lesiones. En algunos de los casos ha habido entradas que no son de recibo, pero la lucha contra la violencia es poca porque en el arbitraje se suele estar más pendiente de las protestas y de las pequeñas faltas para interrumpir un contragolpe, que de las jugadas que acaban en lesión. Las estadísticas confirman que, con frecuencia, las acciones que acaban con heridas o contusiones graves ni siquiera han merecido la tarjeta amarilla.

Viajar por China, Japón o Estados Unidos impide preparar adecuadamente a los futbolistas y de ahí que en los principios de campaña las lesiones se acumulen. Los clubes invierten grandes fortunas en fichajes y salarios y necesitan hacer caja de las muy diversas maneras que existen para equilibrar el presupuesto. Las grandes giras acaban por crear castigos innecesarios. Lo que no se va en lágrimas se va en suspiros.

Posdata. El equipo Lim, Mendes, Nuno ha sufrido el primer varapalo en Europa. Y eso que decían que iban a competir con Madrid y Barcelona. Claro que no contaron con el Zenit.