Florentino y Sergio, la fiesta en paz

El Manchester United considera a Sergio Ramos un traidor, un impostor, individuo que se ha valido del club inglés para, finalmente, obtener la renovación de su contrato con el Real Madrid que era lo que, en realidad, pretendía. Ya tenemos la fiesta en paz. El jugador tiene casi todo cuanto quería y el club no se ha dejado gana el pulso a que le había sometido el representante del futbolista, su hermano, y el club inglés. Era poca cosa para derrotar a Florentino Pérez. Había que apostar por éste porque la pérdida habría sido demasiado dolorosa y por una millones más o menos nadie le iba a poner contra las cuerdas. Y, finalmente, ha pagado, pero no tanto como quería el defensa.
Ramos ha sido un caso más de los muchos que se producen cada año. Los jugadores, como es natural, están en su derecho de exigir mayores emolumentos, pero ello sólo se puede hacer si se cuenta con dos partes importantes: un representante hábil y con buenos contactos en los medios informativos y unos periodistas que ven en una batalla como ésta la oportunidad para destacar en las portadas.

Ramos contaba con la presión de los medios que no podían ver con buenos ojos que se les escapara un jugador que ha de estar constantemente en los titulares. A Florentino se le presionaba con el favor con que cuenta el futbolista entre los aficionados. Madrid y Manchester jugaban una partida a dos bandas. El club inglés, desilusionado por lo sucedido con Ramos, es natural que se acaba poniendo firme en el caso del guardameta De Gea. El Madrid ha ganado el primer set y ahora el Manchester hará cuanto pueda por vencer en el segundo. En el peor de los casos pondrá muy cara la salida del portero.

Posdata. Peter Lim prometió al Valencia un equipo para ganar la Liga de Campeones y se ha limitado a contratar jovenzuelos con los que Jorge Mendes pueda hacer negocio si salen espabilados.