Benítez tropieza con el ego de Cristiano

Rafa Benítez no ha entrado con buen pie en el Real Madrid. Un equipo, en el que uno de los más graves problemas es manejar con habilidad los egos, tiene más dificultades de las que puede aguardar un entrenador. Rafa ya tiene un adversario en la plantilla. Y adversario de hoy, probable enemigo mañana. Cristiano Ronaldo ya le ha mirado con cierto desprecio. Lo ocurrido en un entrenamiento, es decir, la anulación de un gol que le hizo pronunciar frases hirientes para el míster, sólo fue una guinda. El pastel había sido confeccionado en el obrador días antes.
A Rafa Benítez sólo falta que le digan aquello de usted no sabe con quién está hablando. Cristiano ya se lo ha mentado. El entrenador tuvo la osadía de cambiar el sistema de juego con Bale más adelantado, en el puesto que nunca había jugado. Cristiano entendió que ello era restarle protagonismo y torció el gesto.

El entrenador cometió el error de ponderar las cualidades de Benzema y Bale y ello le pareció al portugués que era tanto como rebajarle la categoría. Cristiano es el número uno en todo momento y así precisa que se lao manifiesten. El técnico ha tratado de quitar hierro al asunto pronunciado unas cuantas frases enalteciendo el jugador del que ha dicho, entre otras cosas, que es el mejor del mundo. Ello es casi canto de la palinodia.

Si al comienzo de temporada, cuando todavía los entonamientos pueden ser cambiados para complacer a la plantilla y mejorar los esfuerzos de los futbolistas ya hemos topado con el ego del portugués, no resulta muy aventurado pronosticar que en el vestuario habrá más de una bronca. De la pelea entre el entrenador y el jugador cabe deducir la derrota del primero.

Hasta la fecha no ha habido un entrenador capaz de dictar normas de obligado cumplimiento para Cristiano y ni siquiera nadie se ha atrevido a darle descanso en el banquillo en partido intrascendente. Benítez ha firmado por tres años. El Madrid es tan generoso que está dispuesto a pagar tres temporadas aunque no se cumpla más allá de una. Verbigracia: Carlo Ancelotti.

Posdata. Wanda Jianlin está dispuesto a derribar el Edificio España y, al tiempo, construir un gran Atlético.