Florentino Pérez, mejores pulsos que Hércules Cortés

En el Fútbol Club Barcelona se está calentando la campaña electoral. En el Madrid, Florentino Pérez está ganándole el pulso a Sergio Ramos. En el Valencia cada día queda más claro que ni el presunto presidente ejecutivo, Amadeo Salvo, ni el secretario técnico Rufete, pintan mucho. En el Atlético ha habido junta de accionistas en China para complacer a Jiang Lin, poseedor del 40 por ciento de las mismas.

No hay Liga, pero la fiesta no decae. El barcelonismo ya comienza a decantarse por Joan Laporta. Las primeras encuestas lo han puesto en cabeza. Aventaja a Bartomeu quien apenas habla y renuncia a enfrentarse dialécticamente a su gran opositor. Bartomeu está envuelto en la serie de anomalías del contrato de Neymar y su futuro es más bien incierto. Laporta ya ha recibido el apoyo de Pep Guardiola lo que no es para sorprender a nadie. Deportivamente el entrenador es agradecido. Humanamente tira a correligionario.

Florentino Pérez es en la mesa de los pulsos equiparable al desaparecido Hércules Cortés, que en televisión se enfrentaba a quien quisiera y siempre ganaba. Acabó incluso con el plantel de forzudos de los marines de Torrejón que acudieron al reto con ínfulas. El presidente madridista no gana por fuerza sino por sutilezas. No ha habido ningún jugador que le doblara el brazo. Tampoco lo hará Sergio Ramos. Este combate está ya visto.

En el Valencia, en apariencia, hay un presidente ejecutivo, Salvo, que cada día ejecuta menos. Por él toman decisiones Lim y sobre todo, Jorge Mendes, quien está construyendo la plantilla valencianista a base de traspasos en lo que se manejan tantos millones que va a ser difícil comprobar por donde se van las comisiones. Tiene además al consentidor Nuno y ello acaba por hacer constar que Rufete está para acatar órdenes.

El Atlético está en tiempo de grandes fichajes. Ya tiene a Vietto y parece que está en el bote Jackson Martínez. El chino Jian Lin ha puesto sobre la mesa los dineros de las acciones y con ellos el club se maneja a gusto del entrenador. El magnate chino ha echado mano de la cartera. No es el caso de Peter Lim que todo lo compra a plazos. Los fichajes son traspasos que hace de jugadores de su propiedad al Valencia. Y eso, sí, hinchando los precios.