Florentino ganará a Ramos y Casillas

Sería error apostar por Sergio Ramos e Iker Casillas en sus discrepancias con el Real Madrid. Ambos se enfrentan al peor enemigo: Florentino Pérez. El presidente sabe cómo manejar las crisis. En la mayoría de los casos sale vencedor. En todos los conflictos que ha tenido en el club ha terminado ganador. Los enemigos más complicados han acabado por salir del club con las orejas gachas. Nunca le tembló la mano. Podría decirse que en su pulso con Redondo tenía las de ganar. Podría afirmarse que con Hierro, aunque complicada, se hizo con la victoria. El asunto más complejo y en el que se jugaba más, el de Raúl, no hace falta recordar que éste ha ido de Herodes a Pilatos hasta aterrizar en una liga menor como es la de Estados Unidos.

Florentino no se arredra ante lo que para él deben ser pequeñas ceremonias sin importancia. Está habituado a resolver problemas de mayor calado empresarial. Los del Madrid tienen la desventaja de que están en todos los diarios, radios y televisiones. No la arredra el miedo escénico. Sus decisiones, aunque sean impopulares, en su momento no tienen carga de la venganza y por ello, posteriormente, admite el regreso de algún expulsado como Fernando Hierro. Igualmente sucederá con Raúl. Ellos sabrán que quien manda es el presidente y el club no lo dirigen los futbolistas. Acaba de liquidar a Carlo Ancelotti con la plantilla en contra y pese a las manifestaciones de alguno como Cristiano, no cambió de opinión y el italiano tuvo que marchar.

Tal vez ni siquiera Raúl fue apuesta tan peligrosa como la de Iker Casillas, que está sobre la mesa. Hay un número de indeseables que la tiene tomada con el portero porque forman parte del más nefasto mouriñismo y serán los únicos que aplaudirán que se le dé la boleta. Pero en el madridismo quedará abierta una herida difícil de restañar.