Nueva querella por Neymar y Laporta al quite

El Fútbol Club Barcelona ha entrado en la carrera electoral y justo en el momento en que los aspirantes han de conseguir las 2.354 firmas que les avalen para presentar la candidatura, el presidente triunfante, el que acaba de lograr la tripleta de títulos, Liga, Copa del Rey y Liga de Campeones, Josep María Bartomeu, se tropieza con un nuevo pleito, una nueva querella. La empresa brasileña DIS, propietaria del 40 por ciento de los derechos de Neymar la ha anunciado por estafa de 40 millones de euros. Los imputados son, además de Bartomeu, Sandro Rosell, expresidente y quien fichó al jugador, el propio Neymar y su padre.

En Barcelona creen a pies juntillas que la contratación del brasileño fue gran operación. Se quitaron de encima al Real Madrid que también lo quería, y aventuran un futuro muy prometedor. Tanto, que incluso consideran que será un segundo Messi. Si desde el punto de vista futbolístico se puede considerar acierto pleno su contratación, socialmente sólo ha traído complicaciones sociales y jurídicas.

Rosell tuvo que dimitir por el enredo de las cantidades anunciadas respecto del contrato del jugador. Desde Brasil se le anunció una querella porque el Santos, club al que pertenecía el jugador, consideró que las cifras publicadas y por las que tenía derechos económicos, no eran ciertas, que eran superiores y, consecuentemente, su porcentaje, proporcionalmente, superior.

Joan Laporta, partidario de la independencia de Cataluña y quien probó fortuna en las urnas y fue elegido miembro del Parlament y concejal del Ayuntamiento, vuelve ahora a la carga para recuperar la poltrona del Camp Nou. Entre Bartomeu y Laporta aún cuelga la cuestión de la querella que el primero presentó al considerar que su administración no había sido correcta. Se pretendió que su aval corriera con el desfase presupuestario, de acuerdo con las normas legales que pueden aplicarse a los clubes deportivos, a los que no son sociedades anónimas.
Bartomeu ha de acudir a las urnas con tres títulos bajo el brazo y las cuentas pendientes con la justicia. Laporta lo hará con los siete títulos que consiguió con Guardiola de entrenador y la llamada constante al independentismo, que tiene cierto gancho entre los socios culés.