Suárez permite ataque más vertical

El Fútbol Club Barcelona estuvo por encima de los pronósticos con el 1-3 que consiguió en el Parque de los Príncipes frente al París Saint Germain. La euforia preside el partido de vuelta a pesar de que en el encuentro más inmediato, el que disputó con el Valencia no anduvo sobrado de virtudes futbolísticas. Venció aunque sin demasiado brillo. De este encuentro, como del jugado en Paris, el entorno azulgrana comienza a creer que aferrarse al anterior sistema el toque por encima de todo puede dejar de ser dogma de fe. Con un delantero centro tan característico como Luis Suárez no es herejía cambiar el juego elaborado por el contragolpe para aprovechar sus condiciones. Su presencia permite ataque más vertical.

En Barcelona comienzan a pensar que tener a Messi es gran lujo, pero no es recomendable que, como hasta ahora sucedía, todo se base en su inspiración. Messi ha dejado de ser hombre gol aunque mantenga un ritmo endiablado frente a las porterías contrarias. Es algo más, crea fútbol de ataque para sus compañeros y si hasta ahora de ello se beneficiaba Neymar en los últimos partidos se ha visto la progresión de Suárez, quien se pasó demasiado tiempo sin demostrar que es el gran artillero que se consagró en Inglaterra. El Camp Nou ya lo ha prohijado. Los hechos han confirmado que su fichaje fue acertado.

La vuelta de cuartos debe llevarle a las semifinales porque ya ha demostrado sobradamente que es superior al PSG. No obstante, no puede permitirse la mínima relajación. Enfrente tendrá a once futbolistas que pretenderán cambiar el resultado y, sobre todo, justificar los buenos emolumentos que perciban gracias a la generosidad de sus dueños, que manejan los euros casi sin darles importancia.

El PSG es otro de los clubes aupados a la elite europea por los petrodólares. Este club no goza de las mayores simpatías en su país. No es el único caso en que el club de la capital no posee el mejor historial. Ocurre en Alemania y en Italia también hay más fervores en lugares que no son Roma. Igualmente, los ingleses tienen más fe en el Manchester United que en cualquiera de los que tienen su sede en Londres. La fiebre por el PSG está en creación. Eliminar al Barça la habría dado un plus que históricamente todavía está en otros historiales.