Contra Holanda, incertidumbres

Holanda se tomó en Brasil la revancha de la final mundialista de Suráfrica y derrotó y eliminó a España del Mundial de Brasil con un contundente y humillante 5-1. La Roja juega hoy en Ámsterdam y se podría suponer que con deseos también de desquite. Sin embargo, el partido jugado contra Ucrania no concede demasiadas ilusiones. El equipo nacional ha perdido fuelle y no parece probable que ante una selección siempre potente pueda recomponer la figura. Holanda, pese a la baja de Robben, desea celebrar el 125 aniversario de su federación con nuevo triunfo frente a la actual campeona de Europa.

La selección hilvanó juego admirable en la primera media hora ante los ucranios cuando Silva, Iniesta e Isco se ensamblaron perfectamente y crearon jugadas al estilo de las conquistas de títulos. La ilusión duró poco. Incomprensiblemente el juego fue decayendo y en la segunda parte los ucranios dispusieron de varias ocasiones para batir a Casillas. Crearon peligros que pudieron haber sido algo más que un empate.

La selección salió tocada del Mundial y no ha logrado recomponerse. El conjunto sigue basado en futbolistas que pasaron el calvario mundialista. En algunos aún pesa más el nombre, su historial, que su presente. Del Bosque está tratando de introducir cambios y por el momento, aun contando con las buenas impresiones que han dejado los más novatos, Koke, Isco, Alcácer, Morata, Vitolo, seguimos contando con la vieja guardia que, además, ha perdido la fortaleza mental y física que aportaban Puyol, Xavi Hernández y Xabi Alonso.

No ha habido renovación profunda y nadie se atrevería a ello porque, probablemente, se le acusaría de irresponsable. Es evidente que hay jugadores como Iniesta cuya inspiración no le aguanta un partido entero. Pedro juega poco en el Barça y cuando lo hace tampoco ofrece las garantías de antaño. Para sustituciones con el aire de juego de toque está Cazorla, que nunca ha llegado a llamar a la puerta de la titularidad indiscutible pese a que, hoy por hoy, sigue siendo pieza importante porque ofrece grandes expectativas cuando es llamado en los segundos tiempos.

El equipo no acaba de decidirse. Hay momentos en que parece que recuerda la imagen del toque del juego preciosista. Cuando encuentra gran resistencia en las defensas adversarias se descompone, pierde la identidad y busca un juego para el que no hay tampoco certezas. Morata y Alcácer, los dos últimos delanteros centro que han formado en la selección se han justificado con goles. No obstante, dadas sus características es evidente que necesitan un tipo de fútbol que se ajuste más a sus condiciones. Y por supuesto, centrocampistas que sepan encontrar las líneas de pase mediante las cuales puedan crear angustias en las zagas contrarias. Koke supo poner a Morata camino del gol y éste, por encima del defensa que trataba de obstaculizarle logró su objetivo. Y Koke aún no goza de mando en plaza.

Ya se vivieron ocasiones en que con delanteros centro al estilo tradicional como Negredo o Soldado desaparecían de la alineación extremos natos como Navas y no podían tener balones en los que mostrar sus mejores habilidades.
Contra Holanda se puede sospechar que tratándose de un amisto Del Bosque intentará alguna novedad. Mas, si es necesario buscar caminos también, conviene tener en cuenta que el prestigio que aún queda no puede malbaratarse.