Barça-Madrid, moneda al aire

El Barcelona-Real Madrid no es una final, cualquiera que sea el resultado, porque quedará todavía mucha Liga. Evidentemente, el triunfo barcelonés pondría a los madridistas contra las cuerdas y aún así cabría esperar nuevas vivencias. El encuentro no es tampoco un reto entre Messi y Cristiano. Ni siquiera una apuesta por los dos tríos atacantes de ambos equipos. El Barça parece que sale a jugar con la ventaja de Messi, que está como en sus mejores tiempos o incluso en forma superior. Por el contrario, Cristiano está desasosegado porque en las últimas actuaciones no ha logrado arrastrar a los suyos al triunfo. Y pese a ello, esta clase de partidos son siempre una moneda al aire.

En teoría, los barcelonistas van a más y los madridistas, a menos. En pura especulación, si atendemos al estado de forma de Messi y Cristiano toda la ventaja es azulgrana. Sin embargo, los pronósticos sirven bien poco porque ambos equipos, generación tras generación, se conocen sobradamente y saben de qué pie cojea cada uno. Ambos se respetan. Los dos conocen perfectamente el potencial del contrario. En estas ocasiones el menor descuido, como en el circo, cuesta la vida del artista.

Los grandes clásicos no se avienen a tácticas muy meditadas. No sirven gran cosa las indicaciones de los entrenadores. Salvo contadas ocasiones el resultado es consecuencia de un acto individual. Si todo dependiera del colectivo, habría que contar con superioridad barcelonesa porque sus jugadores son más sacrificados, más solidarios. Hay actuación de conjunto.

En el Madrid es evidente la quiebra de los últimos tiempos con un equipo partido por la mitad. Hay ocasiones en que da la impresión de que los de atrás no tienen la ayuda de los de delante. A estos, especialmente a Bale, aún no ha logrado convencerle Ancelotti de que por su banda también tiene que auxiliar a Carvajal ya que de no hacerlo éste se topa con un atacante natural y el lateral que le presta relevo.

El Barça mantendrá la duda de la alineación de Busquets aunque todo parece indicar que acabará jugando. Lo importante en el caso madridista es la recuperación de Modric. Ya ha dado suficientes señales de su importante aportación al conjunto. Él e Isco hacen lo posible para que no haya tierra desértica en el centro del campo. También se espera que Kroos vuelva a jugar con mayor intensidad que en las dos últimas actuaciones.

En estos partidos me gusta recordar el pronóstico de un viejo cronista que decía: “Victoria mínima de uno de los dos, salvo empate”. Apuesten por tal fórmula.