Suárez resucitó como goleador ante el City

Manuel Pellegrini, entrenador del Manchester City, tenía como principal mensaje a sus futbolistas, evitar que el Barcelona no se hiciera con el balón. No lo consiguió del todo porque en la primera parte la pelota rondó por los pies barcelonistas. También confiaba en que su equipo lograría que Messi no se convirtiera en el director de la orquesta barcelonesa. No lo logró porque ninguno de sus jugadores fue capaz de perseguirle por la segunda fila del ataque desde donde urdía las jugadas. No obstante, fue el propio jugador argentino el que dio gusto al técnico chileno al fallar el penalti del minuto 96.

Pellegrini confiaba también en que Luis Suárez, que nunca tuvo el campo del City como terreno favorable, mantuviera su inoperancia ante el gol. Tampoco le salió bien al técnico chileno tal esperanza porque el uruguayo, aunque pitado desde el comienzo, se sacó de encima la frustración del Eitihad con dos goles y con ello puso al City cuesta abajo en la rodada. El uruguayo, Bota de Oro en la pasada temporada por su goles en la Premier resucitó como delantero eficaz en Manchester. En el Camp Nou aún no lo han visto tan certero.

Puestos a enumerar las desgracias inglesas, Kun Agüero no venció a la zaga barcelonista hasta el segundo tiempo. Fue precisamente cuando el equipo anfitrión presionó más, jugó con más ímpetu y, además de marcar, puso en jaque al Barça más de una vez. El Barcelona de la segunda mitad pareció confirmado con el 0-2 y ello le creó los problemas que no había tenido con anterioridad. Mascherano perdió la batalla con el Kun y Luis Enrique sacó a Mathieu para tener más altura en los saques de esquina y pasó al argentino al medio campo.

El Barça suele padecer la dependencia de Messi y por ello cuando éste no anda fino el equipo se descompone. Fue Messi quien acabó descompuesto al marrar lo que pudo haber sido el tercer gol de su equipo. El City confía plenamente en David Silva y con razón. El problema radica en el hecho de que el canario tiene pocos acompañantes en lo que se refiere a la imaginación.

Silva lo intenta todo, pero no basta para conseguir la victoria. El Barça llegó a Manchester con el decepcionante 0-1 con el Málaga y, por el contrario, el equipo anfitrión había goleado (5-0) al Newcastle. El City se ha retrasado en la Premier como el Barça en nuestra Liga. En el terreno internacional, como el año pasado, la ventaja ha vuelto a ser catalana.

En Barça tuvo dos caras. En la primera mitad se pareció al mejor. En la segunda, con su pérdida de ímpetu, le tocó bailar con la más fea. El Kun despertó y trató de ser el revulsivo de su equipo. Estuvo cerca de conseguirlo. La eliminatoria está encarrilada, pero pudo haber sido mejor el resultado.