El Málaga cercena emociones ligeras

La pasada semana fue anunciada la recuperación de las grandes emociones de la Liga. El Barça amenazaba el liderato madridista y Messi anunciaba la lucha por el Balón de Oro con su recuperación goleadora. El Málaga, al que no se le suponía alguna oportunidad para vencer en el Camp Nou, aprovechó una estupidez de Alves para poner a su equipo con ventaja en el marcador y ello cambió el rumbo de la Liga. El campeonato se quedó a gusto el Madrid. Sólo le bastaba ganar en el Elche, conjunto que lucha por evitar el descenso, y lo hizo. Otra vez a cuatro puntos del Barcelona y Cristiano también aumentó su ventaja goleadora con Messi.

El Madrid solamente sufrió medio tempo en el campo ilicitano. Dominó, tuvo el partido en sus pies, pero le faltó profundidad y tino ante el portal. El Elche hizo lo propio en ocasiones como esta, es decir, defenderse con fe tratando de evitar la derrota que tanto daño le haría. La segunda parte volvió a comenzar con mando madridista y llegaron los goles aunque el primero fue obra de la casualidad más que del acierto en una buena jugada.

El Málaga con la inestimable colaboración de Alves, mató la euforia del Cam Nou. El Barcelona fue incapaz de remontar el gol de los primeros minutos. Tuvo casi todo el encuentro por delante para ganar y no lo consiguió. Volvió a oscurecerse la estrella de Messi y el resto del equipo fue arrastrado. No encontró Neymar la solución a sus entradas por la banda izquierda y el gol se convirtió en obsesión. Suárez tampoco fue el rematador idóneo y el fútbol de ataque acabó en frustración.
La visión optimista de la semana anterior se tornó en incomprensión porqués nadie alcanzó a analizar los porqués del cambio del equipo. El Barça volvió a jugar al tran-tran y la fórmula es ineficaz porque los adversarios se parapetan adecuadamente y a medida que avanza el encuentro los nervios complementan la ineficacia.

El Barça se había quedó a un punto del Madrid y con el partido del Camp Nou como oportunidad para convertirse en líder. Messi se quedó a dos goles de Cristiano y perdió la oportunidad de acercarse más e incluso superarle. Luis Enrique ya había sido perdonado por la cátedra y ha vuelto a estar en el campo de las dudas. Messi que parecía recuperar sus mejores días también causó sorpresa por su inoperancia.