El Madrid hizo los deberes sin brillantez

El lateral madridista Marcelo, en la acción del segundo gol | Foto: EFE

Ganó el Madrid y puso la eliminatoria muy a favor. No se repitió el 1-6 de la pasada temporada porque la historia no siempre se repite y lo que cabía esperar, regresar con loa deberes hechos, se cumplió. Sin embargo, hay que constatar que el Schalke de este año es inferior al de la pasada temporada y el Madrid, también. Tal vez por ello el juego careció de grandes emociones. Dio la impresión de que el Madrid no está en buena forma física. Al margen de opiniones, más o menos cercanas al problema que afecta al equipo desde que comenzó el año, hubo poco ahínco. Como se dice ahora, escaso compromiso.

El Schalke salió a jugar con cinco defensas en línea lo que era clara intención de que lo que más preocupaba a su entrenador, el italiano Di Mateo, era impedir que se pudiera dar otra infamante goleada como la del año pasado. No se lanzó el Madrid en busca del 1-6 al comienzo del partido y se limitó a manejar el juego, a dominar y a evitar que Casillas dejara constancia de su presencia.
La superioridad madridista fue evidente, pero tardó en manifestarse ante el gol. Hasta el minuto 18 no hubo intento para batir al jovencito guardameta alemán. Fue Lucas Silva quien disparó sin tino. Cristiano, en su primera intentona casi mando el balón a fuera se banda en lugar de que saliera por el fondo del campo.

Pese a la parsimonia con que jugó el Madrid acabó sucediendo lo previsible, es decir, el tanto madridista. Fue un gran pase de Carvajal al punto de penalti y Cristiano, de cabeza, batió al casi indefenso guardameta germano. Éste, tercero en la escala del Schalke, improvisado debutante por las lesiones de sus mayores, sí se lució cuando Cristiano, en lugar de estrellar el tiro libre en la barrera o mandarlo al segundo anfiteatro como acostumbra, lanzó un disparo enorme que el chaval despejó espléndidamente.

No hubo juego que pudiera entusiasmar. Tal vez porque la superioridad impedía que hubiera toma y daca. El Madrid se mostró por encima del Schalke, pero hasta que no llegó el gol hubo falta de fogosidad. Los madridistas pareció que se daban por satisfechos con la idea de que poco a poco pondría la eliminatoria prácticamente resuelta. Lo más brillante del encuentro fue el sensacional remate de Marcelo que valió la segunda diana. Debutó Lucas Silva, pero se apreció poco su colaboración.