El fútbol también tiene corrupción

La situación económica del fútbol español no es muy distinta a la del resto de sociedades anónimas del país cualquiera que sea dedicación. También está llena de casos de corrupción y miserias de todo tipo. Ahora mismo, el Albacete Balompié está en proceso tal que puede acabar en disolución. El futuro de Osasuna no es más halagüeño porque está inmerso es un problema nuevo en la plaza. Está en Segunda, en proceso judicial por los presuntos intentos de soborno para intentar salvarse del descenso y, al tiempo, hay una querella interpuesta por el doloroso asunto de haber sacado de la caja más de dos millones de euros sin justificar. Lógicamente estaban destinados a la compra de partidos. Y hasta se puede presuponer que con la excusa de los sobornos alguien descuidó dineros para su cuenta.

El ex gerente del club Ángel Vizcay es quien ha cantado ante el juez. La Liga de Fútbol Profesional y el Consejo Superior de Deportes han sido las entidades que han investigado al club. Las auditorias han demostrado irregularidades contables como las expresadas. Vizcay, tras veinticuatro años en el club, denunció que ofreció 250.000 euros a dos jugadores del Betis para que ganaran al Valladolid y, si era preciso, perdieran después con Osasuna.

Del dinero desaparecido, 900.000 euros fueron a parar a dos agentes inmobiliarios y 1.4 millones a un paraíso fiscal en la isla de Madeira. La actual junta directiva, presidida por Luis Zabalza, ha acudido al juzgado. Los anteriores administradores tendrán que dar la cara. La presidenta de Navarra, Yolanda Barcina ya ha dicho que se deben buscar responsabilidades. Las salidas de los dineros se produjeron durante el mandato del anterior presidente Miguel Archanco.

Osasuna tenía una deuda de 53 millones de euros con la Hacienda Foral y como dación de pago dio sus instalaciones deportivas valoradas en 43. La deuda actual es asumible a pagar en diez años.

La imagen más real del fútbol español no es la de los triunfos de los equipos en competiciones internacionales. La fotografía en blanco y negro denuncia la existencia de podredumbre. Es ironía que Osasuna, club modélico durante tatos años, haya entrado en el túnel de las miserias. Un ex jugador se preguntaba desde Paraguay que si había dineros para los manejos por qué no les pagaban a ellos.