El Madrid precisa reivindicarse en Gelsenkirchen

El Real Madrid necesita reivindicarse y sus tres grandes estrellas precisan repetir la gran actuación que tuvieron hace un año en Gelsenkirchen. Cristiano, Benzema y Bale se despacharon ante el Schalke con dos goles cada uno. Aquello fue la plataforma de lanzamiento desde la cual se dirigieron a la conquista de la décima copa de Europa. Ahora, los tres y el equipo en su conjunto, están en horas bajas. La Liga de Campeones les ofrece la oportunidad de remontar.

El 4-0 del Calderón ha hecho más daño del esperado. Fue derrota tan dolorosa que no quedó en simple resultado infortunado. Tras el partido todo han sido problemas. Los ha habido en el terreno de juego frente al Deportivo. Se ha enrarecido el ambiente dentro de la plantilla y en el graderío se han buscado culpables y aunque Ancelotti y Cristiano padecieron pitos, en realidad, el público acabó convirtiendo en máximo responsable de lo ocurrido a Iker Casillas. Y ello a pesar de que no participó en la tan mentada cena de casa Cristiano.

Ancelotti había vivido en paz hasta la consumación del sexto partido sin vencer al Atlético. No podía imaginar que tras la loada marcha de veintidós encuentros sin perder – dos de ellos ante el Cornellá en Copa- se iba a topar con tal desencanto. Seguramente, Ancelotti comenzó a descubrir al auténtico club cuando, inopinadamente, recibió en Valdebebas la visita de Florentino Pérez. Debió comenzar a comprender que en el Madrid las derrotas son mucho más que un tropiezo deportivo.

El Madrid acude a Gelsenkirchen con mal avío y precisa regresar con cuerpo de jota. Como el año pasado. Para volver a pensar en los triunfos europeos debe retornar con la eliminatoria muy encaminada. Ahora, ya se ha cubierto el trámite del campeonato en el que valen los puntos. Ahora, hay sólo doble partido y cualquier error puede causar la muerte del artista.

A Cristiano le sentaron muy mal los pitos del Bernabéu. Anduvo medio perdido y poco combativo. Lo más benevolente que se dice de él es que tal vez no le ayuda el estado de una de sus rodillas. Cristiano necesita recuperar crédito y plantar cara al asedio al que le va a someter Messi en la tabla de goleadores. Ya lo tiene a dos dianas.